Eurovisión podría ampliar de nuevo sus fronteras fuera de Europa. Canadá ha mostrado interés en incorporarse al festival y la Unión Europea de Radiodifusión no cierra la puerta a esa posibilidad. Martin Green, director del certamen, ha asegurado que el país sería bienvenido si finalmente decide dar el paso, aunque por ahora no existe una solicitud formal de participación por parte de CBC/Radio-Canada.
El movimiento no surge de la nada. El Gobierno canadiense ya incluyó en sus presupuestos de 2025 la intención de explorar una posible participación en Eurovisión junto a su radiotelevisión pública, dentro de una estrategia para reforzar la identidad cultural del país y proyectar su industria artística. CBC/Radio-Canada ha enviado además una delegación a Viena como observadora del festival de 2026, un gesto que confirma el interés por estudiar el funcionamiento del concurso desde dentro.
La entrada de Canadá tendría un precedente claro: Australia. Aunque Eurovisión nació como un certamen europeo, la televisión australiana SBS participa desde 2015 tras recibir una invitación especial de la UER. Canadá, como Australia, mantiene vínculos con la organización como miembro asociado, aunque su incorporación requeriría una decisión específica y una negociación previa con los responsables del festival.
El posible debut canadiense también tendría un potente valor simbólico. Céline Dion, nacida en Quebec, ganó Eurovisión en 1988 representando a Suiza, y más recientemente La Zarra, de origen canadiense, defendió a Francia en 2023. Sin embargo, Canadá nunca ha competido oficialmente con candidatura propia en el certamen.
Por ahora, la participación no está cerrada ni tiene fecha confirmada. Lo que sí parece claro es que la UER ve con buenos ojos la llegada de Canadá y que el país ya ha empezado a moverse para estudiar si puede convertirse en el próximo invitado no europeo de Eurovisión.
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