Entender el pensamiento actual es imposible sin las principales figuras destacadas de la Antigua Grecia. Historiadores, académicos y filósofos fueron los que sentaron las bases de la sociedad occidental, y algunos como Pitágoras o Sócrates son los más reconocidos, pero no debemos infravalorar el peso que tuvieron otros trascendentales.
Hecateo de Abdera vivió durante el siglo IV a.C. y durante su trayectoria escribió sobre religión e historia, pero también dejó pensamientos y frases interesantes al tener mucho contacto con la sociedad egipcia. Vio que los choques culturales eran constantes y trató de normalizar el entendimiento hacia las otras personas de realidades distintas.
Tendió puentes entre culturas y ayudó a que el mundo griego entendiera culturas distintas. Igualmente, al ver que otras culturas tenían creencias diferentes, empezó a buscar explicaciones históricas al mundo que le rodeaba.
Por todo ello, dejó una frase que todavía es perfectamente aplicable hoy en día: «El error no es discrepar, sino juzgar antes de comprender a los demás».

Esta cita refleja a la perfección el pensamiento de Hecateo de Abdera. Muchos autores griegos veían a los extranjeros como extraños e incluso inferiores. En cambio, él se centró en entenderles, ya que sobre todo tuvo mucho contacto con la sociedad egipcia.
Concretamente, él sentía que discrepar no tenía nada de malo porque la diversidad de opiniones es natural. Eso sí, el error exacto es cuando alguien condena a otro o le desprecia sin entender su contexto o sus razones. Entonces, es un concepto que podemos aplicar aún hoy al ser muchas las personas que juzgan a las de otras culturas sin entender qué ocurre realmente.
Según Hecateo, ninguno de nosotros tenemos la verdad absoluta como para decidir qué tiene valor y qué no. Al observar culturas extranjeras se dio cuenta de que todas las realidades pueden ser buenas para su sociedad, lo único necesario es que haya armonía entre ellas y se entiendan unas a otras.













