La jubilación en España sigue cambiando y eso hace que cada vez sea menos fácil saber exactamente a qué edad se podrá dejar de trabajar. El sistema de pensiones lleva años en plena transformación y entre 2026 y 2027 se van a cerrar algunos de los últimos ajustes importantes de la reforma.
Ahora mismo ya no existe una única edad fija para todos, ya que depende sobre todo de los años que se hayan cotizado. En 2026, la edad ordinaria está en los 66 años y 10 meses para la mayoría de trabajadores, aunque quienes hayan cotizado al menos 38 años y 3 meses pueden seguir jubilándose a los 65.
Este esquema se mantendrá en 2027, aunque será ya el último paso del proceso, porque a partir del año que viene, la edad legal quedará fijada en los 67 años. Aun así, se seguirá manteniendo la excepción para quienes tengan una carrera larga de cotización, que podrán retirarse a los 65 años si llegan a los 38 años y 6 meses cotizados.
Dentro de este sistema también entra la jubilación anticipada voluntaria, que permite adelantar la retirada hasta dos años respecto a la edad ordinaria.
En 2026, esta opción permite jubilarse desde los 64 años y 10 meses en general, aunque se puede bajar hasta los 63 años si se acredita una cotización de al menos 38 años y 3 meses. En 2027, ya con el sistema totalmente cerrado, la referencia será de 65 años para la mayoría, manteniéndose los 63 solo para quienes superen los 38 años y 6 meses cotizados.
Para poder acogerse a esta modalidad es necesario haber cotizado un mínimo de 35 años a lo largo de la vida laboral. A diferencia de otros casos, aquí no hace falta venir de un despido ni estar en paro, ya que es una decisión voluntaria del trabajador.
Eso sí, adelantar la jubilación tiene consecuencias en la pensión. La Seguridad Social aplica recortes en función de los meses que se anticipe el retiro y de los años cotizados, lo que puede reducir la cuantía de forma permanente en porcentajes que pueden ser bastante significativos.












