Paula Soria (Orihuela, 33 años), superada su lesión grave de rodilla sufrida el pasado 25 de junio, reaparece este fin de semana, del 15 al 17 de mayo, en el Pro Tour Future de Madrid. Es el primero de una serie de torneos, casi todos de la categoría Future, en los que Paula y su compañera Belén Carro se juegan el gran objetivo del curso: la clasificación para el Campeonato de Europa (13-16 de agosto en Polonia). «Por suerte, nunca había sufrida una lesión así en toda mi carrera. Vuelvo a competir 11 meses después. Los nervios por la reaparición se unen a unas sensaciones muy especiales, difíciles de explicar. En cualquier caso, lo más bonito es que ya estoy de vuelta», señaló la deportista FER.
Grave lesión
El pasado 25 de junio, Paula sufría una luxación de la rótula y una rotura parcial del ligamento lateral interno de su rodilla izquierda. Pese a que evitó el quirófano, la temporada había finalizado antes de lo previsto. Era el primer contratiempo físico de consideración en toda su trayectoria deportiva. Y para paradojas de la vida, la embajadora FER padecía esta desgracia en el Pro Tour Challenge de Polonia, el torneo que, en 2024, le había asegurado el pasaporte olímpico gracias a una medalla de bronce alcanzada con Liliana Fernández.
Ahora, casi 11 meses después de la desdicha, Paula Soria ya está plenamente recuperada para regresar a la arena. «Mi rodilla, claro, no es la misma, pero he de decir que, a nivel físico, me encuentro mejor que antes de la lesión. Ha sido casi un año de mucha rehabilitación, de mucho trabajo físico y de mucho trabajo mental. Ha sido un proceso duro, pero ha tenido su parte positiva. En ocasiones, viene bien parar, pensar y estar cerca de los tuyos», recordó la jugadora. «Siempre hay algo de miedo y vértigo, pero incluso en el caso de que no me hubiera lesionado. La competición, siempre imprevisible, escapa al control de los deportistas. Hay muchos factores externos imposibles de dominar, y ello siempre genera respeto e incertidumbre. Por este motivo, el aspecto mental es tan importante», continuó.
Recuperar el ritmo
La deportista de Orihuela es consciente de que va a tardar semanas en estar al cien por cien: «Yo siempre he sido muy competitiva, pero es cierto que, tras 11 meses sin jugar, se pierde el ritmo. Por ejemplo, a mí se me había olvidado sacar en salto. Mi cerebro y mi cuerpo se negaban, porque sabían que había un peligro. Yo me encuentro bien, pero la competición te da cosas distintas a los entrenamientos. Vamos a ver cómo respondo en los primeros torneos».
Objetivo ambicioso
Paula y Belén inician un camino que esperan que les lleve a los Juegos de los Ángeles 2028, aunque mucho más cercano está su objetivo de disputar el Campeonato de Europa (a mediados de agosto en Polonia): «Es un objetivo ambicioso y complicado, hay que admitirlo. Partimos de la nada y vamos contra reloj. Pero si lo hacemos bien en los torneos de mayo, junio y julio, podemos llegar«.
















