La UD Las Palmas ha inaugurado la temporada oficial en LaLiga Hypermotion con una victoria in extremis 2-1 ante el Albacete. Un gol de Sandro Ramírez en el tiempo añadido premió la insistencia de los pupilos de Rubén de la Barrera en un duelo que tuvo de todo.
El equipo amarillo no ha dejado escapar la victoria en los instantes finales ante un Albacete que nunca se rindió. Un gol de Víctor San Bartolomé en el minuto 85 igualó el tanto inicial de Jesé, que había dejado sabor agridulce en el estreno liguero en el Estadio de Gran Canaria.
El inicio del choque fue un auténtico asedio amarillo. Apenas habían transcurrido dos minutos cuando Manu Fuster rozó el primer tanto de la tarde con un zurdazo desde el corazón del área que se estrelló en el poste derecho tras una gran asistencia de Jefté Betancor.
El Albacete, con el susto en el cuerpo, intentó responder mediante la verticalidad de José Corpas, cuyo remate en el minuto 3 fue repelido por la defensa local. Sin embargo, la mala suerte se alió con los locales en el minuto 13, cuando Marvin Park tuvo que retirarse lesionado, dejando su lugar a Giovanni Bonfanti.
Jesé. El paso de los minutos asentó a los insulares, que encontraron el premio en el minuto 21. Taisei Miyashiro, muy activo en la creación, filtró un balón preciso hacia la posición de Jesé, quien no perdonó en el mano a mano: remate con la derecha, ajustado al palo izquierdo, para poner el 1-0. El gol estabilizó el plan de juego de De la Barrera, que pudo ampliar distancias en el minuto 35 con una ocasión de Sergio Ruiz y en el minuto 42 con un disparo lejano de Fuster que obligó a esforzarse a la zaga visitante.
Tras el paso por vestuarios, el encuentro viró hacia un guion más táctico y espeso. El Albacete adelantó líneas en busca de la igualada, lo que propició las primeras apariciones de Jefté Betancor en el área rival en el minuto 46. ç
Lesiones. Las lesiones volvieron a protagonizar el choque, obligando a retirar a Samuel Obeng en el minuto 53 por Tomás Inglés. El equipo manchego comenzó a apretar con fuerza, exigiendo al máximo a la zaga amarilla; en el minuto 57, un saque de esquina botado por Sergio Ortuño provocó un remate peligroso de Jesús Vallejo que se perdió por centímetros.
El carrusel de cambios en el minuto 60, con la entrada de Rafa Cruz y Enzo Loiodice, buscó dar oxígeno a una UD Las Palmas que empezaba a acusar el cansancio. El tramo final se convirtió en un ejercicio de resistencia local. Ortuño obligó a intervenir al meta local en el minuto 64 con un potente disparo desde fuera del área, mientras que Rafa Cruz, en el minuto 70, rozó la sentencia de cabeza tras un centro medido de Miyashiro.
En el minuto 85, un saque de esquina fue aprovechado por Víctor San Bartolomé, quien, tras un primer cabezazo de Lluís López rechazado por la defensa, empujó el balón al fondo de las mallas para poner el 1-1.
El tramo final fue un ejercicio de angustia. Tras el empate, el Albacete se cerró atrás para asegurar el punto, sufriendo incluso una falta de Lorenzo Aguado sobre Bonfanti en el minuto 87. A pesar de los intentos desesperados de la UD Las Palmas por recuperar la ventaja tras la entrada de Sandro Ramírez y Elías Romero, el marcador se movió.
Cuando el partido parecía abocado al reparto de puntos, apareció la pizarra y la pegada. En el minuto 90’+3, una falta lateral botada con precisión por Elías Romero encontró a Sandro Ramírez en el centro del área; el delantero conectó un de forma impecable por el lado derecho que desató el delirio en la grada grancanaria y firmó el definitivo 2-1. Una victoria de oficio y convicción que deja los primeros tres puntos en casa para la UD Las Palmas.












