El sonido de los cacerolazos y los pitos han recibido a los candidatos a la presidencia de la Junta de Andalucía en RTVA. Alrededor de un centenar de personas convocadas por Mareas Blancas se han manifestado a las puertas de la cadena pública para denunciar la gestión sanitaria del presidente autonómico, Juanma Moreno, en la previa de una emisión marcada por el apagón de la televisión pública.
A las 18:00, la cadena se ha fundido por la huelga que los trabajadores mantienen los días 11, 12 y 13 de mayo tras no alcanzar un acuerdo con la dirección de la cadena. Aun así, desde la dirección aseguraban que el debate estaba asegurado. De hecho, unos 15 minutos antes de las 20:00 ha regresado la emisión, concretamente con la explicación y los detalles del programa que enfrentará a los cinco candidatos.
Pitos y aplausos
«Es un acto criminal recortar en sanidad». Los cánticos en contra de la política sanitaria han acompañado la llegada de los candidatos durante una hora. El primero en aparecer ha sido el de Adelante Andalucía, José Ignacio García, que ha saludado a los protestantes mientras gritaban «queremos la verdad antes de votar«. Como él también lo han hecho el líder de Por Andalucía, Antonio Maíllo, y la socialista, María Jesús Montero.
El número de manifestantes ha crecido hasta la llegada del presidente autonómico. La seguridad ante la llegada de los candidatos ha sido máxima. De hecho, desde la organización se ha impedido a los periodistas acreditados para el debate, de 25 medios distintos, grabar a los manifestantes desde la puerta de las instalaciones.
Ni el candidato de Vox, Manuel Gavira, ni el presidente de la Junta, que ha llegado en una furgoneta con su cara como a RTVE hace una semana, han querido acercarse a los manifestantes. Como era de esperar, frente a los aplausos que han acogido a los líderes de la izquierda, los representantes de la derecha han sido los que más abucheos han recibido, especialmente el líder de los populares, que ha llegado en coche hasta la puerta.
Los candidatos cambian su vestimenta
En esta ocasión, Gavira y Moreno han evitado el verde para tratar de no volver a coincidir. El candidato de Vox se ha decantado por una corbata «granate vino español», como él mismo la ha definido. Por su parte, Moreno ha llegado corporativo, con una corbata azul PP, eso sí, en esta ocasión el presidente ha evitado traer la misma cantidad de documentos que tanto llamaron la atención en el encuentro de RTVE.
También corporativa ha sido Montero, que en esta ocasión se ha decantado por un vestido rojo PSOE, combinado con unos tacones fucsia y en su mano, la pulsera de Amama. Otro recuerdo para las afectadas por los fallos en el cribado, algunas de las cuales se manifestaban en la puerta, ha tenido el candidato de Por Andalucía, que ha vuelto a llevar el mismo pin rosa que le regalaron desde la asociación que denunció la situación.
Tras la camiseta con los nombres de las afectadas de García que tanto llamó la atención en el anterior debate, el líder de los andalucistas ha elegido una camiseta con un diseño de García Lorca de la tienda de La Vecina- El candidato de Adelante ha explicado a los medios que es un símbolo de la «memoria histórica» y como un guiño a Granada.











