Texto: Francesc Branchat
Según el Estudio Motor 2026 del Observatorio Cetelem que acaba de ver la luz, la percepción de los conductores españoles sobre las barreras para pasar al coche eléctrico se ha reducido notablemente. Han decrecido las preocupaciones por la autonomía, por el precio y por los tiempos de recarga.
Este crecimiento de la confianza en los automóviles eléctricos ha sido posible gracias a fabricantes como Kia, un líder y referente en este segmento que, con su extensa gama disponible de modelos, ha sido capaz de romper todas las barreras tradicionales que frenaban su implantación.
La transición hacia un vehículo eléctrico no representa un cambio en los hábitos y costumbres del conductor. Su conducción es muy sencilla y no presenta dificultad añadida alguna respecto a los modelos de combustión. El conductor puede centrarse en la carretera y disfrutar de nuevas posibilidades de sencilla gestión como la tecnología i-Pedal o un sistema de frenado regenerativo, tecnologías que permiten practicar una conducción más relajada y, a su vez, lograr una autonomía superior.
Facilidad de conducción
En el apartado dinámico, los eléctricos de Kia se benefician de las virtudes de la plataforma E-GMP que incorpora trenes de suspensión muy evolucionados y que logran un afinado compromiso entre eficacia y confort para satisfacer las expectativas de los conductores europeos en términos de conducción, estabilidad y dirección.
Otra de las ventajas de los eléctricos de Kia es su eficiencia. Los modelos del fabricante coreano se distinguen por ofrecer una economía de uso sobresaliente. Han sido desarrollados con el apoyo de un profundo trabajo aerodinámico, basado en innumerables horas en el túnel de viento para perfeccionar su rendimiento aerodinámico y ofrecer, así, un coeficiente de resistencia muy bajo.
En materia de seguridad, la elección de un eléctrico no resulta un impedimento para disfrutar del conjunto de sistemas avanzados de asistencia a la conducción de Kia. El conductor se beneficia de tecnologías como asistencia de conducción en carretera, control de crucero inteligente y sistemas de prevención de colisiones. Además, los nuevos Kia eléctricos equipan un control eléctrico de vectorización dinámica de par para transferir la potencia a la carretera de forma suave y estable.
Carga sencilla desde la primera vez
Las operaciones de recarga eran, tiempo atrás, uno de los factores que frenaban al cliente a la hora de decantarse por un coche 100% eléctrico. Kia ha logrado que sus clientes disfruten de procesos de carga cómodos, sencillos y rápidos. Unos procesos que se integren en sus vidas y en sus viajes sin interferir ni generar preocupaciones, ya sea en estaciones públicas o con el wallbox en casa.
Cargar es una operación muy sencilla desde la primera vez. Para hacerlo en casa, Kia facilita la gestión, el suministro y la instalación de un punto de carga en el domicilio del cliente. Esta opción permite cómodas recargas diarias y beneficiarse de unos precios del kW muy reducidos.
A la hora de viajar, Kia Charge es un servicio que ofrece acceso a un millón de puntos de carga en 27 países europeos, incluida la red de alta potencia IONITY. El proceso se ha simplificado con la nueva Kia App, que permite localizar puntos de carga, realizar un seguimiento de las sesiones, gestionar suscripciones y planificar viajes con opciones de carga a lo largo del trayecto.
Proceso de carga muy rápido
Los eléctricos de la gama Kia ofrecen tecnología de carga rápida con tecnologías de 400 V y 800 V según el modelo, que permiten cargar del 10% al 80% en periodos de tiempo aproximados de apenas media hora. Se convierten así en vehículos líderes en términos de carga de kilómetros por minuto. En este sentido, las avanzadas baterías de iones de litio de alto voltaje disponen de un sistema de refrigeración líquida que optimiza su gestión térmica y mejora la velocidad del proceso.
Los Kia 100% eléctricos disponen de una funcionalidad denominada Driving Range Guide, encargada de ayudar a los conductores a saber la autonomía real disponible en función de sus patrones de conducción. Muestra las distancias máxima y mínima posibles según el estilo de conducción, así como una estimación de autonomía basada en la eficiencia del trayecto anterior. Esta información está situada en el cuadro de mandos y ofrece una visión clara, transmitiendo confianza al conductor.








