El Compostela se quedó con la miel en los labios y finalmente quedó subcampeón de liga del grupo 1 de la Tercera Federación, pese a la victoria lograda en la última jornada en el campo del Viveiro por 0-1, gracias a un gol de Damián Noya en la primera parte. Los compostelanos soñaron durante muchas fases del partido con el ascenso, ya que al descanso perdía en casa el Arosa, que, a la postre, logró el ascenso a la Segunda Federación y se proclamó campeón de liga, ante el Céltiga, aunque finalmente venció por 3-2. Ahora los de Secho Martínez tendrán que pensar en jugar el play-off de ascenso.
El equipo santiagués saltó al césped de Cantarrana con la presión de saber que solo le valía la victoria para mantener vivas sus opciones de ascenso directo a Segunda Federación. Los santiagueses, segundos clasificados al inicio de la jornada con 65 puntos, estaban obligados a hacer sus deberes ante un Viveiro que afrontaba el choque sin urgencias clasificatorias, con la permanencia ya asegurada desde hace varias semanas. Desde el pitido inicial se percibió claramente la diferencia de intensidad competitiva entre ambos conjuntos.
Los de Secho Martínez asumieron rápidamente el mando del encuentro, monopolizando la posesión y jugando prácticamente de manera permanente en campo contrario. El Compostela salió decidido a resolver cuanto antes el partido y encontró enfrente a un Viveiro demasiado contemplativo, con escasa tensión defensiva y dificultades para frenar las continuas llegadas visitantes. El conjunto santiagués movía el balón con criterio y buscaba constantemente profundidad por las bandas, obligando al cuadro lucense a replegarse cerca de su área. La consigna visitante era clara: adelantarse rápido en el marcador para evitar que la ansiedad pudiese aparecer con el paso de los minutos. Y ese objetivo no tardó demasiado en cumplirse.
Superado el primer cuarto de hora llegó el 0-1 en una acción a balón parado. En un saque de falta lateral, el guardameta local Ayoub dudó en la salida y se quedó a media distancia, circunstancia que aprovechó perfectamente Damián Noya para imponerse por alto y cabecear el balón al fondo de la red. El tanto hizo justicia a lo que se estaba viendo sobre el terreno de juego, con un Compostela muy superior y completamente instalado en terreno rival.
Lejos de conformarse con la ventaja, el equipo de Secho Martínez siguió atacando con insistencia ante un Viveiro incapaz de discutirle el control del partido. Los compostelanos continuaron acumulando llegadas y estuvieron cerca de ampliar diferencias en varias acciones de peligro.
A los 24 minutos llegó una de las ocasiones más claras del primer tiempo. Armental protagonizó una gran acción individual por la banda derecha, deshaciéndose de varios defensores con velocidad y calidad antes de sacar un potente disparo cruzado que terminó estrellándose en el lateral de la red, arrancando el murmullo de la grada visitante desplazada hasta Cantarrana.
El encuentro era un auténtico monólogo del Compostela, que seguía jugando con mucha comodidad y apenas concedía opciones ofensivas a los mariñanos. Los santiagueses todavía dispusieron de una doble oportunidad muy clara en el minuto 37 para encarrilar todavía más el choque. Primero, Parapar ejecutó una falta directa que obligó a Ayoub a intervenir con una buena parada para desviar el balón a saque de esquina. Tras el córner posterior, el esférico cayó en la frontal a Valín, que conectó un potente disparo desde fuera del área que se marchó fuera por muy poco.
El Viveiro apenas inquietó en ataque durante los primeros cuarenta y cinco minutos y se limitó a resistir como pudo las acometidas visitantes. El Compostela, consciente de todo lo que había en juego, firmó una primera mitad muy seria, dominando el balón, el ritmo y las ocasiones. Con esa mínima pero merecida ventaja de 0-1 se llegó al descanso en Cantarrana, mientras los santiagueses seguían pendientes también de lo que sucedía en el partido del Arosa, que perdía en casa al descanso ante el Céltiga por 0-1, lo que les daba provisionalmente el título de liga y el ascenso.
Tras el paso por los vestuarios, el equipo visitante siguió en su empeño de encarrilar el partido en la segunda parte, en la que siguió con el dominio territorial en el juego y tuvo el partido en todo momento controlado. El Compostela apretó la máquina en el tramo final de la segunda parte, en la que dispusieron buenas ocasiones para aumentar su ventaja, sobre todo, en un saque de esquina que peinó de cabeza en el primer palo el goleador de la tarde, Damián Noya, pero su remate se estrelló en el poste a los 77 minutos.
Otra de las grandes oportunidades para finiquitar el choque la tuvo Goris, que entró en la segunda parte, con un remate en área pequeña de Goris, que repelió la madera a los 85 minutos. Al final, el Compostela cumplió con su papel tras vencer ante el Viveiro, pero el Arosa no le dio opción tras remontar el partido en casa ante el Céltiga en la segunda parte, llevándose la victoria por 3-2 y logrando el ascenso de categoría.














