el diagnóstico que enciende las alarmas en la Selección

El de Rocafonda se rompió el pasado miércoles en la victoria por la mínima ante el Celta de Vigo. El extremo marcó, de penalti, el único gol del partido que permite al conjunto azulgrana mantener los nueve puntos de diferencia sobre el Real Madrid. Sin embargo, fue un triunfo que no dejó buen sabor de boca.

«Las pruebas realizadas han confirmado que el jugador del primer equipo Lamine Yamal tiene una lesión en el bíceps femoral de la pierna izquierda. El jugador seguirá un tratamiento conservador», explicó la entidad azulgrana en su comunicado.


Lamine Yamal, lesionado en el partido ante el Celta.

EFE

Un contratiempo que no solo le impide terminar la temporada -resta un mes de competición-, sino que también le hará llegar condicionado al Mundial. El 15 de junio España debuta ante Cabo Verde en Atlanta.

55 días van a pasar desde el encuentro ante el conjunto ilicitano y el primer partido ante el combinado africano. Lamine va a llegar sin ritmo de competición.

Para entender el alcance de la lesión EL ESPAÑOL ha hablado con el doctor Ferran Abat, especialista en traumatología deportiva y cirugía ortopédica, especialmente en el tratamiento y cirugía de lesiones de músculo y tendón.

«El músculo del bíceps femoral se puede romper en varios sitios distintos. Normalmente, cuando son roturas haciendo un sprint, suelen ser más proximales, más arriba. Pero cuando son en chut, normalmente es más en la zona media. El jugador chuta y justo después se coge la zona del medio de la pierna por detrás. Por lo que parece que Lamine se rompió al chutar el penalti», explica el doctor Abat.

Y es que el Barça, en su comunicado, no explica cuál es la zona dónde el jugador ha sufrido el desgarro. Si la rotura se ha producido en la zona proximal, el tiempo de baja sería más largo que de haberse producido en la zona media.

El especialista expone que «en la zona proximal siempre tiende a ser más molesta y además, si en lugar de hacer una rotura, ya hace un arrancamiento del tendón arriba del todo, eso ya es quirúrgico. Sin embargo, es cierto que llevaba mucho tiempo sobrecargado con todo lo de la pubalgia, todas estas cosas que ha ido teniendo, y eso quiere decir que también tenía sobrecarga muscular».

En su comunicado, el Barça explicó que el jugador realizará un tratamiento conservador que le permitirá llegar a disputar el Mundial. «A Lamine habrá que darle todos los tratamientos tanto de fisioterapia como los tratamientos dijéramos de máquinas que le aplicamos al paciente para que mejore lo más rápido posible, como infiltraciones de factores de crecimiento».

El doctor Abat quiso desmentir la idea que muchos conciben acerca de lo que supone seguir este método. «Esto no es ‘o te opero o no hago nada’. Hay que hacer toda la parte de tratamiento médico y de fisioterapia para que la lesión evolucione bien y sobre todo no le dé problemas en un futuro».

El riesgo a sufrir fibrosis

En la presente temporada Lamine acumula cuatro periodos de baja, todos ellos motivados por problemas musculares que evidencian la enorme exigencia física que soporta el de Rocafonda a sus 18 años.

Propenso a sufrir recaídas como le sucedió con la pubalgia, en la recuperación de la rotura en el bíceps femoral lo importante es crear «una cicatriz sana y no cree una cicatriz dura. Lo que se le llama fibrosis es eso, es una cicatriz dura, es una cicatriz que en un futuro cuando haga sprints le pueda molestar. Entonces hay que hacer un muy buen tratamiento conservador para que eso pegue y pegue bien».

«Esta lesión me deja fuera del campo en el momento que más quería estar, y duele más de lo que puedo explicar […] Esto no es el final, es solo una pausa. Volveré más fuerte, con más ganas que nunca, y la próxima temporada será mejor», escribió el jugador en sus redes sociales.

Y es que sobre la cabeza de Lamine está llegar en las mejores condiciones posibles al Mundial y esta lesión no hace más que complicar el objetivo que tiene el jugador. Con la lesión no solo emergió la preocupación en su figura y en la del Barça, también en la Selección.

La preocupación por el Mundial

Los de Luis de la Fuente se concentran el 30 de mayo en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, dos semanas antes del debut frente a Cabo Verde. España se mide a los africanos el 15 de junio, mientras que el 21 se enfrenta a Arabia Saudí. El equipo cierra la primera fase del grupo el 26 de junio contra Uruguay.

España no debería tener problemas para superar esta ronda y pasar a los 1/16 de final. Entonces ya se pasaría al 2 de julio en caso de ser primera de grupo y jugar en Los Ángeles, mientras que disputará el partido el 3 de julio en Miami en caso de ser segunda. Un cruce especialmente complicado en caso de caer a la segunda plaza ya que podría tener que medirse a la campeona Argentina.

Luis de la Fuente da instrucciones a Lamine durante un partido con la Selección.


Luis de la Fuente da instrucciones a Lamine durante un partido con la Selección.

RFEF

En cualquier caso, la Federación debe mandar la lista definitiva para el Mundial el próximo 1 de junio. En esta convocatoria, Lamine -salvo sorpresa- estará presente. La lista es de 26 jugadores y la intención de Luis de la Fuente, salvo contratiempo, es introducir a sus jugadores intocables, que obviamente, por plazos puedan estar a su disposición para el inicio del Mundial.

Sin embargo, al inicio de la cita mundialista el jugador no va a llegar al 100%. Así lo explica el doctor Ferran Abat, quien vaticina que «al inicio del Mundial va a llegar muy justo. Entonces probablemente lo que hagan es que esté convocado y participe, pero sin forzarle mucho».

«Acortar los plazos creo que sería totalmente contraproducente. Al final tienes que darle lo que se le llaman ‘respetar los tiempos biológicos’. Al final, la magia no existe, y los milagros tampoco. Entonces, nosotros a los deportistas de élite les podemos forzar un poquito más que a una persona que sea deportista recreativa, pero al final Lamine tiene la misma biología que cualquier persona», explica el especialista.

«La magia no existe, y los milagros tampoco»

Ferran Abat, traumatólogo deportivo

«Si realiza un tratamiento conservador durante seis semanas, pero luego quieren ir muy rápido y juega a tope casi todo el partido y queremos forzarlo… se va a volver a romper y entonces ahí sí que se te complica muchísimo», avisa.

La lesión que ha sufrido Lamine Yamal podría haber sido evitable habiendo trabajado más su musculación. «Cuanto más fuerte estás, menos desgaste tienes en un partido normal, porque ‘más sobrado vas’ y con lo cual menor riesgo de que el músculo se vaya quedando cansado, cansado y al final se rompa».



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