La sexta etapa del Giro de Italia 2026 llevará este jueves al pelotón desde Paestum hasta Nápoles a lo largo de 141 kilómetros que, sobre el papel, apuntan claramente a un desenlace masivo. Tras la primera incursión en los Apeninos, la ‘Corsa Rosa’ ofrece una jornada mucho más amable antes de que la montaña vuelva a endurecer la carrera en los próximos días.
El recorrido, marcado por la espectacular estampa de la Costa Amalfitana, apenas acumula 500 metros de desnivel y concentra las principales dificultades en un único puerto puntuable y varios repechos sin excesiva entidad. Un terreno ideal para que los equipos de los velocistas controlen cualquier intento de fuga y preparen una llegada que debería decidirse entre los hombres más rápidos del pelotón.
Todas las miradas apuntan de nuevo al duelo entre Paul Magnier y el italiano Jonathan Milan, ídolo local y uno de los grandes favoritos para levantar los brazos en Nápoles. Además del triunfo parcial, también estará en juego la prestigiosa ‘Maglia Ciclamino’, lo que añade un punto extra de tensión a una etapa aparentemente tranquila.
Eso sí, los sprinters deberán medir bien sus fuerzas en la recta final. Los últimos 400 metros presentan una pendiente media del 4,8%, un detalle que puede marcar diferencias entre los velocistas puros y aquellos capaces de mantener una arrancada explosiva en ligera subida. Una llegada incómoda, perfecta para cerrar una jornada que promete velocidad, nervios y una batalla total por el esprint.














