Podría venderse por 100.000 o 200.000 euros

El anuncio del Barça sobre su alianza con Drelife, a través de BLM, para dar una segunda vida a camisetas usadas corrió como la pólvora entre el mundillo de los coleccionistas que llevan toda su vida buscando y rebuscando en un mercado que ha pasado de la proximidad a la globalidad. Son, el proyecto del club y la afición de quienes coleccionan camisetas, dos realidades muy distintas porque el nuevo negocio del club se dirige hacia prendas adquiridas en tiendas cuyo uso ha sido particular, no tanto a piezas concretas, rastreadas a través de contactos y cuyas historias le dan valor a la pieza.

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