Por primera vez en casi tres décadas, los Premios Max rompen su tradición al otorgar su galardón de Honor a un productor en lugar de a un artista. El elegido es Jesús Cimarro, presidente de Pentación Espectáculos y director del Festival de Mérida, reconocido por la SGAE como una figura clave en la profesionalización del sector y la defensa de la dramaturgia española. Cimarro, apodado el «señor del teatro», recibirá el trofeo el 1 de junio en el Teatro Romano de Mérida, consolidando una trayectoria de más de 275 montajes que ha transformado la industria cultural en España.
A pesar de su éxito gestionando espacios emblemáticos como La Latina y el Bellas Artes, Cimarro aprovecha este hito para reivindicar la figura del empresario teatral moderno, alejándola de viejos clichés. No obstante, advierte sobre la fragilidad del ecosistema actual, señalando la reducción de las giras y la precariedad de los presupuestos regionales como las principales amenazas para el tejido profesional. Con este premio, se pone en valor el trabajo invisible de quienes, desde los despachos y la distribución, permiten que los grandes nombres de la escena sigan brillando bajo los focos.













