La defensa de Begoña Gómez, que ejerce el exministro del Interior Antonio Camacho, sigue pleiteando contra cada decisión adoptada por el juez Juan Carlos Peinado, pero también reclama cuando el instructor de la causa en la que se imputan hasta cuatro delitos de corrupción a la esposa del presidente del Gobierno da la callada por respuesta a recursos que se consideran clave. Es el caso del presentado el pasado 25 de marzo contra el auto en el que Peinado resumió los indicios de delito contra la mujer de Sánchez para concluir que deben ser analizados por un tribunal del jurado.
En un nuevo escrito al que ha tenido acceso EL PERIÓDICO, la defensa afea al titular de la plaza de instrucción número 41 de Madrid que avance en el procedimiento «de forma anormalmente acelerada» sin resolver las cuestiones planteadas por la defensa.
En este caso, el recurso presentado, del que dio cuenta en su día este diario, se detiene especialmente en atacar razones que encuentra el juez para ver malversación de caudales públicos en la actuación de la asistente personal Cristina Álvarez por intervenir en algunas gestiones relacionadas con la cátedra que Begoña Gómez codirigía en la Universidad Complutense, argumentando que esta postura supondría imputar incluso a quienes le cocinan o sirven en Moncloa.
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