El presidente chino, Xi Jinping, afirmó este martes ante el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, que sus dos países defienden el derecho internacional, que dijo que ha sido «gravemente socavado», y están «en el lado correcto de la historia» frente a la «ley de la selva».
Xi resaltó la posición coincidente de España, en alusión a conflictos como el de Irán, al inicio de la reunión que ambos mantuvieron en el Gran Palacio del Pueblo con motivo de la visita oficial del jefe del Ejecutivo español a China.
Una reunión que, según informa EFE, comenzó con un lenguaje muy similar entre el presidente chino y Sánchez, quien lamentó también que el derecho internacional esté siendo socavado y pidió reforzar el sistema multilateral.
Xi expresó su satisfacción por reunirse de nuevo con Sánchez, que recordó que visita por cuarta vez China en cuatro años, y subrayó que en la primera, en 2023, ya le trasladó que ambos debían forjar unas relaciones bilaterales con determinación estratégica y lo han conseguido.
Desde entonces, y pese a la situación internacional, subrayó que las relaciones hispano-chinas han tenido un desarrollo estable y eso ha facilitado también una estabilidad en las relaciones entre su país y Europa.
«Los hechos han demostrado que la profundización de la cooperación bilateral corresponde a los intereses de ambos pueblos», aseguró.
Para Xi, en un mundo «cambiante y turbulento» el orden internacional ha sido «gravemente socavado», y recalcó que el hecho de cómo un país trata el derecho y el orden internacional, refleja su concepción sobre el mundo, el orden, los valores y la responsabilidad.
«Tanto China como España tenemos principios y abogamos por la justicia, y estamos dispuestos a estar del lado correcto de la historia», resaltó.
Xi opinó que los dos países deben reforzar su comunicación, consolidar la confianza mutua, estrechar la cooperación y rechazar el regreso del mundo a «la ley de la selva», salvaguardar juntos el verdadero multilateralismo y defender la paz y el desarrollo globales».
En sus palabras de respuesta a Xi, Sánchez recordó también que esta es su cuarta visita a China y consideró que esa cifra da fe de la hospitalidad del Gobierno chino y de la fortaleza y la estabilidad de una relación bilateral que explicó que se eleva ahora con la puesta en marcha de un diálogo estratégico entre los dos países.
Defendió su deseo de renovar el sistema multilateral para que represente de manera mucho más fidedigna y real el actual mundo multipolar y que aporte paz y estabilidad a la humanidad.
Una paz y estabilidad que lamentó que ahora estén socavadas por los diversos conflictos que asolan el mundo y que señaló que explican también en parte su presencia en China.
«Para que juntos -apostilló- España y China puedan contribuir a aportar soluciones a las distintas tensiones comerciales que existen y a las dificultades y complejidades geopolíticas del mundo actual, a las guerras, a los desafíos medioambientales y sociales que afectan al mundo», añadió.
El objetivo es trabajar de forma conjunta para encontrar formas de reforzar el sistema multilateral y el derecho internacional, que coincidió con Xi en que está siendo socavado de manera recurrente y muy peligrosa y que consideró que son más necesarios que nunca.
La relación bilateral opinó que debe servir también para facilitar un vínculo aún más sólido entre China y la Unión Europea, ya que señaló que si ambas partes se entienden y cooperan, será en beneficio de sus sociedades y de la prosperidad de todo el mundo.
«Quiero que sepa -dijo dirigiéndose a Xi- que España va a estar a la altura del desafío histórico que se plantea, que va a ser valiente, claro y predecible, y va a trabajar siempre por el entendimiento entre naciones», garantizó.
Sánchez explicó que los españoles son un pueblo amigable y constructivo y que España es un país con una larga historia, estable, predecible y que está convencido de que sólo ese espíritu es el que llevará a una paz duradera.
El presidente chino recordó la visita del pasado mes de noviembre de los reyes de España a su país, subrayado que entonces intercambio opiniones con ellos y llegaron a muchos consenso, y pidió a Sánchez que les trasladara sus saludos y sus mejores deseos.
Sánchez trasladó también un saludo de los reyes al presidente chino y afirmó que don Felipe y doña Letizia guardan con mucha gratitud esa visita.
Tras su reunión, el presidente chino ofrece un almuerzo al jefe del Gobierno español al que asiste también su esposa, Begoña Gómez, y el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares.
En la primera jornada del viaje, que le llevó a visitar la universidad de Tsinghua, la Academia China de Ciencias -donde se le concedió un título honorífico- y la sede de la tecnológica Xiaomi, el presidente español defendió el multilateralismo y la cooperación, causas reivindicadas a diario por Pekín, en un discurso salpimentado con los recurrentes quejidos por el desequilibrio comercial, un problema de quimérica solución.
Ejerce Sánchez de bastión antiestadounidense en Europa sulfurando a Trump con su no a la guerra en Irán y a la expansión presupuestaria en Defensa. En su discurso tomó prestadas más fórmulas acuñadas por China. “Hay quienes se obstinan en interpretar la realidad en clave de suma cero. En narrar el crecimiento de unos como una pérdida para el resto. O en argumentar que profundizar determinadas relaciones implica renunciar a otras”. Sólo le faltó citar la mentalidad de la Guerra Fría, según la información de Adrián Foncillas.
El presidente remarcó que Europa y China son imprescindibles, especialmente cuando Estados Unidos “ha decidido retirarse de muchos de estos frentes”. Esta es la cuarta ocasión de Sánchez en China, en un viaje donde tendrá una serie de encuentros con representantes de empresas innovadoras y con responsables de la Cámara de Comercio UE-China, ya que parte del objetivo de la visita la reducción del déficit comercial de España con este país y aumentar la cooperación en un ámbito al que da una gran trascendencia, el tecnológico.
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