Navalni, morir por no rendirse ante Putin

Dos años después de su muerte en una colonia penal del Ártico, el nombre de Alexéi Navalni vuelve a la escena internacional no por nostalgia ni por ritual conmemorativo, sino porque varios países europeos han decidido que su desaparición no puede archivarse como una fatalidad carcelaria. Cuando alguien muere bajo custodia del Estado, la memoria deja de ser un gesto sentimental: se convierte en una forma mínima de justicia.

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