El vestuario del Real Madrid pasa por el diván de Xabi tras la conversación con Florentino

El Real Madrid salió airoso del compromiso en Atenas, donde, pese a los cuatro goles de Mbappé, los blancos terminaron pidiendo la hora. Algo que dejó a los madridistas con una sensación agridulce. Especialmente a su entrenador, Xabi Alonso, que vio cómo se le caía el equipo con las sustituciones realizadas tras el descanso, entrando al campo Ceballos y Bellingham, además de las entradas postreras de Brahim y Fran García.

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