El reciente arranque del rodaje de la película F.A.S.T. en pleno centro de Murcia ha vuelto a poner en el foco mediático a la Región como uno de los escenarios favoritos de las superproducciones internacionales. Calles como Trapería, Barrionuevo o la plaza del Cardenal Belluga han sido transformadas en una Budapest ficticia —con rótulos en húngaro, comercios ambientados, vehículos de acción y un batallón de técnicos y figurantes— mientras suena un claxon, huele a pintura fresca y se respira adrenalina.
Porque lo que a simple vista podría parecer un rodaje más es, en realidad, la confirmación de una tendencia: Murcia está conquistando el mapa internacional de localizaciones, gracias a su versatilidad paisajística, logística eficiente y una red de instituciones audiovisuales que atajan trámites con agilidad.
Un camaleón cinematográfico: de México a Irak, de Los Ángeles a Hungría
Hace años que los responsables de la Región de Murcia Film Commission y las film offices locales vienen apostándolo todo: promover el territorio como plató de rodaje capaz de asumir identidades múltiples. Los resultados no se han hecho esperar.
Cuando la autovía RM‑16 se convirtió en frontera con México
- En 2018, Terminator 6: Dark Fate convirtió el entorno del aeropuerto de Corvera en un paso fronterizo entre México y Estados Unidos. Carteles de Querétaro, patrullas de El Paso y una carretera que dejó de ser murciana por semanas.
De Los Alcázares a Irak: la guerra ficticia de “Green Zone”
- En 2008, Green Zone transformó instalaciones militares y carreteras de Fuente Álamo en un escenario bélico iraquí. Matt Damon rodó aquí escenas de guerra con centenares de figurantes y vehículos calcinados.
Jumilla como Ciudad Juárez para “El Consejero”
- En 2012, Ridley Scott rodó en la RM-403 escenas de persecución para El Consejero, con Bardem, Cruz y Pitt cruzando un desierto murciano transformado en México norteño.
Cartagena y Mazarrón como Los Ángeles o Irak
- En 2014, Liam Neeson grabó escenas de Venganza 3 en las Cuestas del Cedacero simulando Los Ángeles. Y en 2015, Megan Leavey usó solares y calles cartageneras como escenario de guerra.
2025: Murcia vuelve a dar el salto — esta vez a Budapest
Este noviembre, con F.A.S.T., la magia del cine ha teñido el centro histórico de Murcia de esencias húngaras. Las farolas, comercios y plazas lucen nuevos letreros, banderas y escaparates al estilo centroeuropeo. Los murcianos pasean por calles que, por un día, parecen Budapest.
El rodaje ha movilizado a decenas de técnicos, extras y figurantes locales. Se han adaptado comercios, traído vehículos antiguos y decorado escaparates para la ocasión. El bullicio habitual ha sido sustituido por grúas, focos y atrezzo.
¿Por qué Murcia convence?
- Variedad paisajística: en pocos kilómetros, costa, desierto, ciudad y campo.
- Clima y luz: perfectos para rodar con continuidad.
- Facilidades institucionales: permisos rápidos, apoyo de film offices, incentivos.
- Costes competitivos: rodar en Murcia cuesta menos que en Madrid, Budapest o Tánger.
El efecto espejo: turismo, empleo y visibilidad internacional
Más allá del glamour, cada rodaje supone cientos de empleos temporales, reservas hoteleras, consumo en comercios, visibilidad en prensa y nuevas inversiones. La Región entra en el radar internacional. Y eso genera cadena.
Como recogía La Opinión de Murcia, la Región ya no es sólo paisaje: es plató de Hollywood. Un decorado polivalente que transforma calles reales en mundos posibles.
Un futuro con focos y pasarelas… cinematográficas
La tendencia apunta a más. Con cada película, Murcia se posiciona mejor. No solo en cine: también moda, series, spots o realities miran al sureste español. La huerta, la costa y los paisajes lunares están listos para su siguiente plano.













