Pase lo que pase en los últimos días de mercado, el futuro de Adrien Rabiot está lejos de Marsella. El Olympique tiene decidido sacarlo antes del 1 de septiembre y, después de la pelea que llevaron a cabo Jonathan Rowe y el francés, Roberto De Zerbi ha mostrado su postura en la rueda de prensa previa de cara al partido contra el Paris FC. Además, de manera contundente: huyendo de cualquier respaldo hacia cualquiera de los dos y enfocando su discurso en la figura del centrocampista.
«No voy a prostituirme por un jugador que nos hace ganar partidos. En un lugar de trabajo, si dos empleados se pelean, como en un pub inglés, con un compañero tirado en el suelo porque ha perdido el conocimiento (Bakola), ¿qué debe hacer el empleador en Francia? Hay dos soluciones: la suspensión o el despido. Hablamos con Benatia y Longoria y esperamos al lunes para comunicar la decisión de apartar a los dos jugadores del equipo«, aseguró el técnico italiano.
Las respuestas del entrenador dejaron boquiabiertos a todos los presentes en rueda de prensa. Pese a ello, De Zerbi no se cortó un pelo. «Podría haber hecho como si no viera nada. Pero no pierdo mi dignidad por no perder el campeonato. Yo siempre apoyaré al club. Sí, no se rompieron los dientes, pero esta pelea, nunca había visto algo así. Veía al médico intentando reanimar al otro jugador en el suelo, Rowe y Rabiot peleando… Los guardaespaldas tuvieron que defendernos, separar a los jugadores», continuaba De Zerbi. «En el campo hay que mostrar ‘cojones’, como dicen. Pero no entre compañeros. Nadie debe creerse más fuerte que el club. A largo plazo, esto será beneficioso».
De esta manera, el Olympique de Marsella vive horas tensas después del encontronazo entre Rabiot y Rowe tras la derrota del equipo presidido por Pablo Longoria contra el Stade Rennais. Según informó el club del sur de Francia, tras el debut en la Ligue 1 2025/26, Jonathan Rowe y Adrien Rabiot protagonizaron una pelea etiquetada de “extrema violencia” que provocó que ambos fueran apartados y declarados como transferibles a dos semanas del cierre del mercado de fichajes.













