Al menos siete personas han muerto este domingo durante el masivo ataque ucraniano con drones y misiles contra la región de Moscú y el sur de Rusia, según han informado las autoridades locales. El gobernador de la región de Rostov, Yuri Sliusar, ha confirmado la muerte de otros dos civiles -ya son cinco- en el bombardeo nocturno con drones de ala fija y misiles, que han causado destrozos en viviendas particulares, infraestructuras y fábricas. En total, las defensas antiaéreas han derribado más de 150 drones en nueve distritos de esa región meridional, que limita con el Donbás y está bañada por el mar de Azov.
Mientras, en la región de Moscú ha fallecido un hombre de 83 años al caer un dron sobre su casa, según el gobernador, Andréi Vorobiov. El funcionario ha afirmado que este ha sido uno de los ataques más masivos contra su región de los últimos tiempos, ya que las baterías antiaéreas abatieron 187 drones, que también dejaron otros tres heridos.
A su vez, otra persona ha muerto y nueve han resultado heridas cuando fue alcanzado un autobús de trabajadores de una empresa en la región fronteriza de Bélgorod, según el gobernador Alexandr Shuváyev, que ha acusado a Kiev de terrorismo.
Los drones ucranianos también alcanzaron un almacén de comercio electrónico de la compañía Wildberries (considerado el Amazon ruso), según los canales de Telegram. Se trata de la nave más grande de la empresa en Rusia con unos 200.000 metros cuadrados de superficie. La compañía ha confirmado el ataque ocurrido en la ciudad de Podolsk, que se encuentra a 36 kilómetros del centro de Moscú, pero ha añadido que todo el personal fue evacuado a tiempo.Aunque nadie resultó herido, se ha declarado un incendio, que ha sido localizado, pero no extinguido, según los servicios de emergencia.
Además, Vorobiov ha informado de que también se ha producido un incendio en un almacén de medicamentos en la ciudad de Domodédovo, que da nombre al mayor aeropuerto de la capital rusa. El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, ha indicado, por su parte, que hay tres heridos y que se ha producido el derribo de unos 600 drones que se dirigían a la urbe de 13 millones de habitantes desde la tarde del sábado.
822 drones abatidos el sábado
En total, según el parte de guerra matutino, las defensas antiaéreas rusas derribaron desde la tarde del sábado 822 drones sobre los cielos de 16 regiones, la anexionada península de Crimea y las aguas de los mares Negro y Azov. Según las autoridades rusas, al menos 201 civiles murieron en julio debido a los ataques ucranianos, en su mayoría con drones, contra territorio ruso y las regiones ucranianas ocupadas por Moscú. Mientras, el grupo independiente ruso Conflict Intelligence Team ha cifrado en 634 el número de victimas civiles de ambos bandos el mes pasado, de los que dos tercios serían ciudadanos ucranianos.
El líder ucraniano, Volodímir Zelenski, ha propuesto en las últimas semanas una tregua aérea y otra para cesar los bombardeos contra los puertos del mar Negro, ataques que han disparado los precios del cereal a nivel mundial, pero el Kremlin ha rechazado ambas propuestas hasta lograr un arreglo «fiable y duradero».
Las fuerzas ucranianas llevan ya un tiempo atacando puertos, refinerías y plantas gasísticas y petroquímicas rusas lejos del frente para tratar de mermar la maquinaria bélica que financia la guerra del Kremlin en Ucrania. También efectúa una campaña de ataques contra el gigante Wildberries, al que acusa de almacenar suministros militares y componentes para drones.













