Todo tiene un final y no iba a ser menos con la mala racha goleadora de Jefté Betancor con la UD Las Palmas, quien tras estrenarse en pretemporada con dos dianas parecía que iba a comerse el mundo formando una delantera de ensueño junto a Jesé Rodríguez. Sin embargo, el encaje complicado de los dos arietes grancanarios en el esquema de juego de Rubén de la Barrera terminó por pasarle factura al ex del Olympiacos. La decisión del gallego de colocarle en la banda como extremo mermó sus cualidades de killer al máximo, hasta el punto de estorbar más que aportar a sus compañeros.
Desde el primer partido el 7 se mostró incómodo en el campo, fuera de posición y sin disfrutar de ocasiones claras para poder inaugurar su cuenta goleadora luciendo la elástica amarilla del primer equipo.
Jesé le adelantó por la derecha
Tampoco ayudó que su rival por la plaza de nueve, Jesé, acumule ya dos dianas en los seis encuentros que ha disputado, perdiéndose el séptimo por sanción. El Bichito impuso sus galones sobre el verde, anotando un gol por cada 215 minutos jugados. El via crucis particular de Jefté le llevó no sólo a estar condenado a jugar en la banda, lejos del centro del área donde ha demostrado a lo largo de su carrera que es letal como rematador, sino también fuera de la titularidad con la que arrancó la temporada en la que cumplía su sueño de jugar con el primer equipo de su tierra, para lo que puso de su parte todo lo humanamente posible para terminar jugando en su casa.
La visita de la UD a Ipurua sacó a relucir las costuras de un equipo amarillo muy mermado en cuanto a efectivos que incluso mereció recibir un castigo todavía mayor que el 3-2 que le endosó el Eibar el domingo. Sin embargo, entre la bruma del enfado y la decepción, Jefté recibió un regalo en forma de gol. Un tanto buscado durante los 366 minutos que le ha concedido su técnico, Rubén de la Barrera, en lo que va de curso, repartidos en siete partidos.
Un pase filtrado por Elías Romero era recogido por Jefté en las inmediaciones de la medular, ingeniándoselas en el 85 de partido para burlar la vigilancia de tres defensores armeros para batir con un remate mordido y cruzado a Magunagoitia, para apretar el resultado colocando un 3-2 que a la postre fue el resultado final.
La ‘Doble J’ se diluye
Los intentos de Rubén de la Barrera de juntar a los dos integrantes de la Doble J han resultado ser totalmente infructuosos. En los dos últimos partidos ante el Burgos (1-2) y el Eibar (3-2), han compartido sobre el verde un total de 19 minutos. En ambos casos, el técnico gallego se decantó por Jefté como revulsivo del equipo, retrasando la posición de Jesé en el campo, buscando que el Bichito conectase con el exariete del Albacete y abriese espacios en las zagas rivales para que el 7 pudiese tener más opciones claras de gol. Sin embargo, en ambos casos el experimento no duró más allá de unos pocos minutos, al no encontrar el resultado esperado.
El canterano Elías Romero ha sido el jugador beneficiado por esta falta de compenetración entre los dos integrantes de la Doble J. El atacante andaluz sustituyó a Jesé en ambos casos y el domingo asistió a Jefté.
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