El petróleo sube con ganas este lunes, registrando un repunte de más del 2%, de forma que el Brent cotiza en 107 dólares y el West Texas, en 102 dólares. El nuevo avance del crudo se produce después de que un buque haya sido atacado en el estrecho de Ormuz y de que el ejército iraní haya anunciado que ha destruido un dron estadounidense en esa vía marítima, lo que aleja aún más la posibilidad de un acuerdo que ponga fin al conflicto de Oriente Medio. Además, las palabras del presidente de EEUU, Donald Trump, que ha dicho que podría quedarse con el petróleo iraní «como en Venezuela», también han propiciado la subida.
En concreto, Trump ha dicho que Estados Unidos podría continuar su campaña contra Irán y tomar el control de su petróleo, comparando la situación con el acuerdo que Washington alcanzó con Venezuela a principios de este año.
«Al final saldremos [de la guerra], a menos que decidamos quedarnos y conservar el petróleo, como en Venezuela», afirmó este domingo al ser preguntado sobre el conflicto en Oriente Medio durante el torneo de golf Irish Open, celebrado en Irlanda.
Es más, el republicano añadió que los ingresos estadounidenses derivados del acuerdo con Venezuela -que otorgó a Washington acceso a cerca de una quinta parte de las reservas petroleras venezolanas- han «pagado la guerra muchas veces».
Cabe recordar que, al amparo del acuerdo alcanzado en agosto, Venezuela ha cedido a EEUU el control mayoritario de más de 65.000 millones de barriles de reservas de petróleo, más del doble de las reservas propias estadounidense.
Y lo ha hecho a cambio de un pago de 209.000 millones de dólares al tesoro público venezolano. El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, dijo que el acuerdo también atraería cerca de 100.000 millones de dólares en inversión privada para reactivar la economía del país.
Trump, este domingo, se mostró confiado de que la guerra con Irán, que dura ya siete meses, concluya este año, posiblemente tras las elecciones legislativas de mitad de mandato que tendrán lugar en noviembre. Asimismo insistió en que los precios de la gasolina «caerían en picado» una vez que eso suceda.
No obstante, el republicano avisó de que solo aceptará el «acuerdo adecuado» y añadió que Teherán ha estado «pidiendo constantemente» conversaciones de paz, aunque Irán lo ha negado.
Por su parte, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica ha informado este lunes que su «nuevo y avanzado sistema de defensa aeroespacial» ha interceptado y destruido un dron avanzado MQ-1 sobre el estrecho de Ormuz, sin ofrecer más detalles sobre la misión de la aeronave. El MQ-1 es fabricado por la empresa de defensa estadounidense General Atomics y ha sido operado históricamente, en su mayor parte, por la Fuerza Aérea de EEUU y la CIA.
CONVERSACIONES ESTANCADAS
Lo cierto es que las negociaciones para la paz están completamente estancadas entre EEUU e Irán, y mientras tanto sigue la incertidumbre en torno al estrecho de Ormuz. Este sábado a última hora un buque fue atacado por un proyectil de origen desconocido mientras transitaba por la vía marítima, según informó el domingo el Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO).
Se declaró un incendio a bordo y las autoridades locales acudieron al lugar para ayudar a evacuar a los miembros de la tripulación, tal y como explicó la UKMTO.
De momento, no hay avances hacia la reanudación de las negociaciones directas entre Estados Unidos e Irán. Es más, un alto funcionario iraní ha descartado la posibilidad de nuevas conversaciones.
«No habrá negociaciones. Hasta que se cumplan las condiciones de Irán, las conversaciones son inútiles», ha dicho Ebrahim Azizi, presidente de la comisión de seguridad nacional del Parlamento iraní, en una publicación en la red social ‘X’.
Los expertos de Danske Bank comentan que el petróleo vuelve a subir «impulsado por la escalada de tensiones geopolíticas que ha generado inquietud sobre el suministro mundial». Comentan que las dudas vuelven a cernirse sobre los inversores tras los nuevos ataques contra Arabia Saudí y las embarcaciones cerca del estrecho de Ormuz, así como por el cierre del oleoducto Este-Oeste saudí.
«Dicho oleoducto constituye una vía de exportación clave que permite transportar crudo sin pasar por el estrecho de Ormuz», explican, y su cierre «podría poner en riesgo hasta el 4% del suministro mundial de petróleo». Todo ello sin olvidar el aumento de los riesgos asociados a los hutíes en las proximidades del estrecho de Bab el-Mandeb, que «ha intensificado la preocupación por otra importante ruta de tránsito».
Ante el aplazamiento de una reunión prevista en Omán entre los países del Golfo e Irán, los analistas de Danske Bank creen que «es probable que los mercados sigan centrados en el riesgo de nuevas interrupciones y en la posibilidad de reactivar rápidamente el oleoducto Este-Oeste».
Precisamente al cierre del oleoducto saudí se refieren también los estrategas de Julius Baer, que consideran que «ha sacudido el mercado petrolero y mantienen los precios firmes». Y es que «este oleoducto desempeña un papel clave para compensar la reducción de los flujos a través del estrecho de Ormuz».
«El suceso aumenta la incertidumbre sobre las tendencias de la oferta y la evolución futura de los precios», dicen estos analistas, que explican que pese a «la falta de visibilidad sobre la magnitud y la duración de la interrupción», han decidido elevar su perspectiva sobre el petróleo a ‘neutral’.
¿Por qué? Pues porque creen que «existen algunos indicadores que sirven de orientación» y son esperanzadores, como que Egipto ofrezca una salida «fiable» para el petróleo en el mar Rojo, «compensando así las amenazas de los hutíes», o que el tránsito por Ormuz no parezca «haberse visto afectado por las hostilidades recientes». También se refieren al hecho de que las reservas mundiales de petróleo «son suficientes para absorber cualquier merma de suministro a corto plazo».
«Al mundo todavía no se le está acabando el petróleo y, en una perspectiva más amplia, no existe un déficit crónico de oferta», concluyen.














