Leo Messi se refirió por primera vez públicamente tras la muerte de su padre, Jorge Messi, el pasado sábado a los 68 años. El delantero argentino, que ha preferido llevar el duelo junto a su familia en la más estricta intimidad, quiso dar las gracias a sus seguidores a través de dos historias en su cuenta de Instagram.
Además de una fotografía en la que Leo sale acompañado de su padre, el futbolista publicó un mensaje de agradecimiento: «Quiero agradecer de todo el corazón el cariño, el respeto y la enorme consideración que tuvieron conmigo y con mi familia en este momento tan doloroso por la partida de mi papá. Gracias por acompañarnos, por cada mensaje, cada gesto y, sobre todo, por respetar nuestro dolor y nuestra intimidad».
A continuación, publicó un extenso mensaje en homenaje a su progenitor:
«Pa, todavía no puedo creer que te hayas ido. No caigo, o mejor dicho, no quiero caer. Se me hace muy difícil imaginarme que ya no te voy a ver más, que no vamos a hablar más. Sé que estabas sufriendo y que es lo mejor, pero te fuiste muy pronto. Todavía nos quedaba mucho por disfrutar juntos. Tanto me pedías que juegue el último Mundial y días antes de empezar fue cuando peor te pusiste. Era la primera vez que no ibas a estar en un torneo, pero mamá me decía que ibas a estar mejor y que ibas a estar bien para poder viajar. Yo te decía que íbamos a llegar a la final así podías viajar.
Cada vez que terminaba un partido esperaba y extrañaba tu mensaje. Ahí me di cuenta de que la situación era fea de verdad. Así y todo, no dejaba de pensar en llegar lo más lejos posible, para darte tiempo y que vieras un partido. Llegamos a la final y no pudiste estar. Quería ganarla para llevártela y mostrarte una nueva. No pude, las piernas no me daban más. Esta vez intenté ir contra mi físico, pero no pude. Nunca pude sentirme bien.
Cuando llegué creías que habíamos perdido la final por penales. No pudimos hablar de nada de todo lo que pasó. No pudiste disfrutar nada. No fuimos campeones, pero no sabés cómo disfrutamos cada partido. Una vez más, tenías razón: tenía que estar y jugarlo.
Te cuento esto porque fue lo único que no pudimos hablar, porque todo lo demás ya lo sabés. Hablábamos todos los días y nos veíamos cuando se podía por mis compromisos.
No sé qué voy a hacer sin vos, no sé cómo seguir. Yo solo jugaba al fútbol y ahora tengo bastantes dudas de que vaya a seguir haciéndolo por mucho tiempo más. Estuviste al lado mío desde el principio, faltaba tan poquito para el final. ¿Por qué no aguantaste ese poquito más y terminábamos juntos?
Sé que tu felicidad era ver bien a tu familia, a tu mujer, a tus hijos y, sobre todo, sin que se enteren los otros, verme jugar a mí… 😉
Desde chiquito siempre fue así. Me llevabas a todos los entrenamientos apenas llegabas de trabajar. A muchos me llevaba mamá porque vos estabas trabajando.
Obviamente, a los partidos no faltabas a uno. Cómo sufrías viéndome y cómo disfrutabas, aunque nunca me regalabas muchos elogios.
Fuiste papá, amigo y representante. Siempre eras la persona que tenías que ser en cada momento y nunca te equivocaste en nada. Más allá de algunos reproches o peleas, siempre tenías razón. Al final se terminaba dando como vos decías.
Te voy a extrañar mucho, pero siempre vas a estar presente, y sobre todo en la educación de mis hijos, porque les enseño y los educo como ustedes lo hicieron conmigo.
Descansá en paz y cuidanos desde arriba como lo hacías acá. Gracias por todo.
Te amo, pa»
Messi, futbolista del Inter Miami, jugó el Mundial de fútbol de Estados Unidos, México y Canadá sufriendo en silencio la enfermedad de su padre. Incluso se le vio llorar tras la disputa de algunos partidos, como en la final perdida ante la selección española.
Fue el pasado domingo cuando Messi, acompañado de su esposa, Antonella Roccuzzo, y sus tres hijos (Thiago, Mateo y Ciro) viajó desde Miami hasta Rosario para dar el último adiós a su padre en una ceremonia privada.
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