Rusia atribuye a Kiev el ataque con bomba en Moscú contra Alexandr Chaiko, el oficial que organizó la masacre de Bucha

Una bomba casera, portada por una mujer, mató a tres personas e hirió a más de veinte en el restaurante italiano Balzi Rossi de Moscú. El atentado, ocurrido el pasado sábado en el corazón de la capital rusa, levantó una polvareda de especulaciones en las redes sociales sobre su posible vinculación con la guerra en Ucrania.

El objetivo del ataque con bomba era el comandante en jefe de las Fuerzas Aeroespaciales Rusas, Alexandr Chaiko, que celebraba en el establecimiento su 55 cumpleaños, según los canales de Telegram relacionados con las Fuerzas Armadas rusas.

«La preparación marcha a tope. Alexandr cumple hoy 55 años. Lo llego a saber antes y me pongo otra cosa, pero bueno», dice una voz femenina que grabó el pomposo decorado del restaurante, ese día cerrado al público por fiesta privada, en un vídeo difundido por el portal independiente Meduza.

El Comité Antiterrorista Ruso declaró que una mujer no identificada, que portaba un artefacto explosivo improvisado, intentó entrar al restaurante, pero fue detenida por un guardia de seguridad. La bomba, sin embargo, fue activada a distancia cuando el guardia decidió comprobar el contenido sospechoso del paquete.


Policías y personal de los servicios de emergencia trabajan en el lugar de la explosión en Moscú, Rusia

Anastasia Barashkova

Reuters

La explosión ocurrió poco antes de las 20:0 hora local en la plaza Kudrinskaya. El Comité Antiterrorista declaró que la bomba casera tenía una potencia equivalente a casi un kilogramo de TNT. Según se informó, la mujer, el guardia de seguridad y un cliente del restaurante murieron en la explosión.

La cadena de televisión REN TV citó el domingo a una fuente que afirmaba que dos personas que habían sido trasladadas al hospital fallecieron posteriormente a causa de sus heridas, elevando el número de muertos a cinco. El mismo canal indicó que seis personas se encontraban en estado grave, pero no ha habido confirmación oficial.

El comandante Chaiko, que salió ileso, ascendió el pasado mes de mayo. Según Meduza, Chaiko comandaba al comienzo de la invasión a gran escala de Ucrania las tropas del Distrito Militar Oriental, las mismas que estuvieron implicadas en los crímenes de guerra cometidos en Bucha, periferia kievita.

Como máximo responsable del despliegue en ese sector, las tropas bajo su mando directo ocuparon Bucha, Irpín y zonas aledañas. La Justicia ucraniana lo acusa de dar órdenes directas o por haber permitido y encubierto la tortura y ejecución sistemática de cientos de civiles ucranianos durante la ocupación.

Según el canal de Telegram de VChK-OGPU, varios altos mandos militares, generales del Ministerio de Defensa, parlamentarios y funcionarios gubernamentales habían asistido a la celebración en el Balzi Rossi.

Las autoridades no revelaron la identidad de los fallecidos ni de los heridos, ni de los sospechosos. El diario ruso Kommersant sugirió que la mujer que portaba la bomba podría no haberlo sabido y que la había detonado a distancia otra persona.

El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, ofreció sus condolencias a las familias de las víctimas y aseguró que los responsables serían castigados. «Ayer se perpetró un brutal atentado terrorista en Moscú», declaró el domingo a través de un comunicado.

La explosión obligó, entre otras cosas, a cancelar una prueba cicloturista nocturna por el centro de la ciudad de 13 millones de habitantes.

La naturaleza del atentado recordó al cometido también con bomba en 2023 que acabó con la vida del bloguero ruso probélico Vladlen Tatarsky. Una joven, Darya Trepova, fue condenada a 27 años de prisión por entregar una bomba oculta en una estatuilla que explotó en sus manos.

Trepova declaró que actuaba bajo las instrucciones de un hombre en Ucrania que le había enviado dinero. En aquel momento, altos funcionarios ucranianos no se atribuyeron la responsabilidad ni negaron su participación.

El alcalde de Moscú Sergei Sobyanin


El alcalde de Moscú Sergei Sobyanin

mos.ru

Wikimedia Commons

Tras más de cuatro años de guerra a gran escala con Ucrania, Rusia prometió este año una mayor protección para los altos mandos militares después de una serie de asesinatos e intentos de asesinato, de los que culpó a Kiev.

Varios blogueros de guerra rusos se apresuraron a culpar a Ucrania del último atentado, sin aportar pruebas. Kiev, sin embargo, evitó comentar el incidente.

Atentados anteriores con bomba

Los servicios de inteligencia ucranianos han logrado asesinar durante los casi cuatro años y medio de guerra a varios generales y altos mandos del Ministerio de Defensa de Rusia.

Según informó el diario británico The Guardian el pasado 10 de junio, Damir Davidov, general a cargo del suministro de municiones para misiles y artillería del Ejército ruso, falleció tras la explosión de una bomba oculta en su coche.

En aquel momento, las autoridades rusas confirmaron la muerte de un hombre, pero no revelaron oficialmente su identidad. Fuentes rusas independientes, como Insider y Astra indicaron que la víctima podría ser Davidov, quien dirigía el departamento de suministro de municiones para misiles y artillería de las Fuerzas Armadas.

Algunas fuentes afirman que Davidov seguía con vida inmediatamente después de la explosión, aunque informes no confirmados citados por el portal sugieren que falleció antes de la llegada de los paramédicos. Los investigadores señalaron que la víctima murió a causa de las heridas sufridas en la explosión.

El atentado tuvo lugar a menos de un kilómetro del mismo sitio donde el teniente general Yaroslav Moskalyk, subdirector de la Dirección General de Operaciones del Estado Mayor ruso, había sido asesinado por un coche bomba en abril de 2025.

En diciembre de 2025, el del jefe de operaciones del Estado Mayor del Ejército ruso, Fanil Sarvarov, murió tras estallar su automóvil en un barrio al sur de Moscú. Algunos de estos ataques contra altos mandos militares han sido reivindicados por los servicios de seguridad ucranianos, mientras que otros han sido atribuidos a las autoridades rusas.

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