Electronic Arts ha obtenido todas las aprobaciones regulatorias necesarias para dejar de cotizar y convertirse en una compañía privada. Por tanto, tras recibir estos permisos, podrá completar su venta al consorcio formado por el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí, Silver Lake y Affinity Partners, una operación valorada en 55.000 millones de dólares. La editora, conocida por series como ‘Battlefield’ y ‘EA Sports FC’, prevé completar el cambio de propiedad al cierre de la sesión bursátil de hoy, martes 4 de agosto, siempre que se cumplan las condiciones que continúan pendientes.
Pago en efectivo
La venta de Electronic Arts se anunció el pasado mes de septiembre y en ella participan el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí (PIF), Silver Lake y Affinity Partners. Los accionistas recibirán 210 dólares en efectivo por cada título, mientras que la financiación de la compra incluye aportaciones de capital de los tres integrantes del consorcio y otros 20.000 millones financiados mediante deuda. El PIF, que ya poseía un 9,9% de EA, trasladará esa participación a la nueva sociedad propietaria y, cuando concluya la operación, controlará el 93,4% del capital, frente al 5,5% de Silver Lake y el 1,1% de Affinity Partners.
EA ha conseguido todas las regulaciones para convertirse en una compañía privada. / Agencias
Temor ante posibles nuevos despidos
La previsión inicial de los implicados en la operación situaba el cierre durante el primer trimestre del ejercicio fiscal 2027 de Electronic Arts, periodo que terminó el 30 de junio de este año. Sin embargo, el proceso regulatorio se prolongó más de lo previsto y retrasó la compra hasta agosto, después de que la empresa recibiera las últimas autorizaciones necesarias. La operación recibió además críticas de varios legisladores estadounidenses, preocupados por la influencia extranjera y las posibles consecuencias para los trabajadores y la libertad creativa de sus estudios.
Tras la entrada del consorcio, Electronic Arts mantendrá su sede en Redwood City, California, mientras Andrew Wilson continuará al frente de la empresa como director ejecutivo. La compañía afronta este cambio de propiedad después de cerrar su tercer trimestre fiscal con unas reservas netas récord de 3.046 millones de dólares, un 38% más que durante el mismo periodo del ejercicio anterior.
Algunos analistas advierten que los 20.000 millones de dólares de deuda vinculados a la compra podrían provocar recortes de plantilla, cierres de estudios o una reducción de los proyectos menos rentables, aunque Electronic Arts no ha anunciado nuevos despidos relacionados directamente con la operación. En paralelo, la empresa ya ha defendido una mayor presencia de la inteligencia artificial generativa y el aprendizaje automático para acelerar tareas de producción y ampliar las herramientas para sus equipos, aunque no ha presentado un plan específico asociado a la compra ni ha relacionado públicamente ese uso con nuevos recortes de empleo.

Catálogo de juegos que tiene en su poder EA Sports. / Agencias
Sin cambios «inmediatos»
Bajo el control mayoritario del PIF saudí, se espera que Electronic Arts continúe centrándose en series consolidadas como ‘EA Sports FC’, ‘Battlefield’ o ‘Madden’. Por ahora no se han anunciado cambios concretos para estudios como BioWare ni franquicias como ‘Los Sims’, aunque parte de sus trabajadores, antiguos desarrolladores y seguidores han expresado preocupación por las posibles consecuencias que la nueva propiedad pueda tener sobre la libertad creativa y el carácter inclusivo de sus juegos. Electronic Arts sostiene que su cultura, valores y la autonomía de sus equipos permanecerán sin cambios, eso sí, matizan que de “inmediato”.













