El ‘Mio Cristo piange diamanti’ de Rosalía ya puso la piel de gallina a toda Pontevedra cuando lo estrenó en la pasada Copa del Mundo la solista española Iris Tió. No fue diferente este martes en el Campeonato de Europa que se celebra en el Centro Acuático de París. La nadadora realizó a la perfección sus cinco elementos técnicos obligatorios con la sensibilidad y pulcritud a la que ya tiene acostumbrado al público y consiguió hacerse con el flamante oro que tanto ansiaba España conquistar en este campeonato.
Parecía que no iba a llegar porque una serie de desafortunados ‘basemarks’ y una menor puntuación en la dificultad que el resto de nadadoras estaban lastrando al equipo español, pero por fin España consiguió dejar atrás la mochila y resarcirse. La jornada del lunes dejó con mal sabor de boca a las nadadoras que a pesar de que consiguieron la plata en el equipo libre, la forma en la que el equipo ruso se aupó hasta el oro causó una polémica que ha revuelto el mundo de la natación artística. Las rusas, todavía atletas neutrales B, añadieron a última hora un elemento original que las españolas desplegaron en su rutina para aumentar ‘in extremis’ cinco puntos de dificultad y superar a las nadadoras de Andrea Fuentes.
El reinado de Tió
Sin embargo, más allá de las polémicas, España sigue confiando en su revolución para reinar en la natación artística y se ha mantenido fiel al nuevo estilo que despliegan en cada competición emocionando al público y llenando las piscinas con arte y sensibilidad. Así, la catalana demostró un gran control de los cinco elementos técnicos obligatorios con una maravillosa altura y limpieza así como una sensibilidad crucial para el tema elegido. La rutina que en Pontevedra le valió el oro, consiguió en París un total de 263.6250 puntos con 114 de impresión artística y 149 de elementos técnicos. La performance de Iris obtuvo notas de 9.75 de todos los jueces. Con ello, Tió se ha convertido en la primera campeona europea española en esta disciplina que se incorporó en 2016 en los campeonatos.
Tras ella, la bielorrusa Vaselina Khandoshka, actual campeona del Mundo en solo técnico y campeona de Europa el día anterior en solo libre, defendió nuevamente su rutina con música de Marilyn Manson y desarrolló su ejercicio con la máxima tarjeta de dificultad especialmente en los híbridos. El ejercicio, muy potente tanto musicalmente como físicamente, le valió a la nadadora 263.3817 puntos que la dejó a 0,2 décimas de la española. Cerrando el podium, la alemana Klara Bleyer, que consiguió la plata en solo libre el día anterior, se tuvo que conformar con ser tercera con un total de 256.0400 puntos.
La nadadora griega y vigente campeona europea,Vasiliki Pagina Alexandri, tras ser séptima en el solo libre por una penalización, defendió su tema ‘encontrar la alegría’. Alexandri, que era una de las pocas nadadoras que podría haber competido con Tió por el oro, acusó nuevamente un ‘basemark’ en el segundo de sus elementos que la dejó quinta.
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