España pedirá este martes en el Consejo Extraordinario de Interior de la Unión Europea «un mayor compromiso» y «solidaridad» en la lucha contra la migración irregular tras la entrada masiva en Ceuta de más de 50.000 personas que fueron saliendo en las horas siguientes después de que la ciudad fuera blindada por la Policía Nacional, la Guardia Civil y el ejército. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, resumirá la crisis a sus homólogos europeos y al comisario de Interior europeo y les relatará que «España ha podido solventarla en 24 horas» y sin que pasara un solo inmigrante irregular a la península, destacan fuentes del ministerio.
El ministro destacará que «no se puede dudar del compromiso de España» con sus obligaciones en esta materia y pedirá «respeto» a la posición española después de las reacciones negativas de varios gobiernos europeos atacando a las políticas del Ejecutivo, en especial desde los gobiernos de Italia o Países Bajos.
De hecho, la reunión de este martes fue solicitada por España porque tras el estallido de la crisis migratoria se desencadenó una crisis diplomática. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, convocó al embajador de Italia en Madrid en señal de protesta por la reacción de su Gobierno, que llegó a anunciar que iba a pedir la suspensión del tratado de Schengen, de libre circulación, para España. A pesar de estas manifestaciones y como recordó el propio Marlaska el sábado en rueda de prensa, Ceuta y Melilla «no están en Schengen». Así que achacó estas críticas a «ignorancia o a mala fe y las dos cosas son igual de condenables», dijo.
Un camión del ejército transporta a varios migrantes desde Ceuta hasta la frontera con Marruecos. / El Periódico
Estas reacciones enfurecieron al Gobierno. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, mitigó el lunes en parte ese enfado en una carta dirigida a Pedro Sánchez. En la misiva, felicitó al presidente del Gobierno por la actuación de España para resolver la crisis. En la reunión por videoconferencia de este martes, Marlaska va a explicar al resto de responsables de la UE cómo «se ha cooperado de forma eficaz con Marruecos» para resolver esta situación y para «recuperar la normalidad en un tiempo breve». Además, «dará respuesta a las acusaciones que se hicieron» reclamando «la misma solidaridad que España ha prestado en otras ocasiones», explican desde el Ministerio del Interior a EL PERIÓDICO.
Marlaska no reclamará cambios en el marco legal comunitario o en el Pacto Migratorio Europeo porque su departamento considera que las normas actuales son «suficientes» para atajar este problema.
El Gobierno no ve necesario endurecer el marco legal comunitario o el Pacto Migratorio Europeo
La reunión extraordinaria de ministros del Interior será telemática y empezará a las 10:00 horas. A la misma asistirán países que forman parte de la zona Schengen, pero no de la UE, como Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza. También participarán el servicio diplomático de la UE, la agencia de control de fronteras Frontex, la agencia europea de asilo y Europol.
Mejora de tono
El lunes, los embajadores de los países europeos se citaron para preparar la reunión y el tono había cambiado ya notablemente desde el fin de semana. Después de que España informara de que la mayoría de las personas que cruzaron la frontera a nado habría regresado a territorio marroquí, las cancillerías europeas suavizaron su postura tras una alarmante reacción inicial.
Desde el Gobierno explican también que Grande-Marlaska defenderá que «España practica una política migratoria responsable con sus obligaciones y solidaria con el resto de Estados miembros». Y eso mismo pedirá a sus homólogos: «más responsabilidad y compromiso» frente a la inmigración y «solidaridad» con los Estados que la sufran.
El ministro del Interior detallará la evolución positiva de los datos de inmigración irregular en España en los último años. Las salidas desde los países de origen se han reducido en más de un 40% tras la puesta en marcha de políticas de cooperación con esos Estados, especialmente Mauritania, Senegal, Gambia y Marruecos. Además, entre 2021 y 2026, las entradas irregulares en España han sido la mitad de las que sufre Italia o inferiores a las de Grecia. Y según la UE y Frontex, España tiene «la segunda frontera más segura» de todos los países que lindan con el Mediterráneo.
Caída de un 25% de las entradas en 2026
Este mismo año, y hasta el 16 de julio, la entrada de migrantes irregulares se ha reducido un 25% con respecto al mismo periodo de 2025. Y, en cuanto a Canarias, se están reduciendo las llegadas irregulares en un 60%. «Todo esto es fruto de una política migratoria preventiva, no cortoplacista, que ofrece resultados estables y sólidos», insisten desde Interior.
Grande-Marlaska mostrará su confianza en que se reconducirán también los incrementos en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla y España podrá hacer frente a cualquier crisis, «a las que están expuestos todos los países de primera entrada de la Unión Europea», aclaran desde el Gobierno.
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