Pasan los días y el culebrón sobre el futuro de Julián Álvarez no solo no se resuelve, sino que se complica todavía más. El delantero argentino sigue siendo el objetivo número uno para reforzar la delantera del FC Barcelona, pero el Atlético de Madrid sigue sin querer negociar con el club culé. De hecho, según una información de Rubén Uría, Miguel Ángel Gil Marín se va a encargar «personalmente» de que la ‘araña’ no acabe vistiendo la camiseta blaugrana. Ni la del Real Madrid, que a principios de junio anunció mediante un comunicado que había realizado una oferta de 150 millones por el futbolista.
«Gil Marín está convencido de que el Barcelona y el Madrid querían humillar al Atlético en público con Julián Álvarez. Por eso fue inflexible y se tomó el asunto como una cuestión personal. Por la imagen del Atlético y por orgullo personal. Por eso ya ha dicho al propio Julián y a su agente a Fernando Hidalgo que no irá ni al Barça ni al Madrid», ha explicado en su canal de ‘YouTube’ el periodista especializado en la actualidad colchonera. Si las negociaciones para que el argentino llegue al Spotify Camp Nou son inexistentes es por «voluntad inequívoca» del CEO del Atlético.
Siempre según la misma fuente, el entorno de Julián está profundamente decepcionado con Gil Marín porque no está cumpliendo su promesa de ayudarle a salir del Metropolitano en caso de que esta fuera la voluntad del jugador (como es el caso). El atacante considera que el dirigente del Atlético no ha actuado limpio con él porque también le aseguró hace aproximadamente un año que le mejoraría el contrato y no lo hizo.
Aun así, Uría asegura que Julián Álvarez no se plantea, de momento, declararse en rebeldía y no presentarse a la pretemporada del Atlético. Está citado el próximo lunes 10 de agosto y tiene la intención de acudir a las instalaciones rojiblancas para empezar a preparar el curso 2026/27. Va a ser profesional y se ejercitará a las órdenes de Diego Pablo Simeone porque no quiere incumplir su contrato.
Es posible, de hecho, que ese mismo día se celebre una reunión a cuatro bandas entre Gil Marín, el Cholo Simeone, Mateu Alemany y Julián Álvarez para poner los puntos sobre las íes y marcar un antes y un después en el culebrón sobre el futuro del futbolista argentino, que mantiene el sueño de fichar por el Barça.









