Busquen sobre la faz de la tierra un equipo con más confianza en sí mismo que la selección española. No lo encontrarán. Lo que comenzó con los renglones torcidos va camino de convertirse en la segunda historia más bonita jamás narrada en la historia del fútbol nacional. [Así vivimos la victoria de España ante Francia en las semifinales del Mundial]
España navega con velocidad de crucero a por su segunda estrella. No se trata de lanzar las campanas al vuelo, se trata de contar la pura realidad.
La exhibición ante Francia asusta a cualquiera, y en Argentina o Inglaterra irán con el freno de mano echado temiendo lo que se pueden encontrar en la final.
Porque la Selección ya está en el partido decisivo, a las puertas de su segundo título.
Esta vez, como ante Austria, volvieron a ser Oyarzabal y Porro los que decantaron el partido, pero sobre todo fue el equipo, el bloque, el que anuló a una Francia que partía como favorita al título en todas las apuestas.
Exhibición española
Se nota cuando llegan los momentos calientes de una competición de esta índole. A no fallar. A eso jugaron Francia y España durante los primeros instantes.
Se fueron cogiendo la medida poco a poco. A ver por dónde te puedo hacer daño, a ver qué confianza tiene tu lateral, a ver cómo está tu portero… Así se fueron inspeccionando los de Luis de la Fuente y los de Deschamps en el arranque.
Nadie quería cometer errores, nadie quería hipotecar las semifinales por dar un paso en falso antes de tiempo. El guion fue más o menos el previsto. España se hizo con el control del balón y Francia buscó salir vertical y rápida al contraataque.
Mbappé trata de marcharse de Pedro Porro.
Sin mucho que llevarse a la boca, más que los puros nervios, transcurrió el primer cuarto de hora. Fue ahí cuando los franceses dieron el primer susto serio de la noche. Dembélé conectó rápidamente con Mbappé, que le ganó la espalda a la defensa. Cubarsí aguantó, pero Unai salió de su área a destiempo y a punto estuvo de costar muy caro. Porro apareció para arreglar el desaguisado, salvador.
La Selección empezó a sentirse mejor poco a poco. Le faltaba quizás apretar un poco el acelerador para meter una marcha más, pero por lo demás la sensación era de mayor confianza con el paso de los minutos.
Al paso por el minuto 20 llegó la jugada clave. Cucurella puso el centro desde la izquierda, el despeje de Francia no fue bueno y la bola cayó con nieve para el despeje de Digne.

Mikel Oyarzabal celebra su gol ante Francia.
El lateral zurdo, ex del Barça, pecó de inocente, y eso en las semifinales del Mundial se paga caro. No advirtió la llegada de Lamine Yamal, armó la pierna para despejar y lo que hizo fue pegarle una patada al delantero español. Penalti de libro. Indiscutible, de esos que los árbitros agradecen por ser manifiestos.
El experto Oyarzabal asumió la responsabilidad. Casi infalible desde los once metros. Esta vez no hubo ‘paradinhas’ raras en la carrera, no vaciló en absoluto. Carrera decidida, firme, y zurdazo imparable. Ajustado, a la altura perfecta. Imposible para Maignan pese a adivinar las intenciones.
España tenía el partido donde quería y no hizo más que crecer. Empezó la auténtica clase magistral de Rodri y de Fabián en el centro del campo. Otra vez que no jugaba Pedri, pero se puede decir que nadie le echó de menos, y eso es mucho decir.
Entre el del City y el del PSG se entendieron a las mil maravillas. Movieron a España, marearon a Francia y siempre se encontraron el uno al otro libres. También en defensa. Espectacular, la mejor primera parte de la Selección en lo que va de Mundial, siempre al alza.
Todo eran malas noticias para Francia. Saliba, su central más fiable, se lesionó.

Saliba se marcha lesionado.
España estuvo a punto de doblar la ventaja con una espectacular jugada marca de la casa. Apretó la salida de balón de Maignan, Lamine y Olmo cruzaron toques mágicos para tirar la pared en la frontal, y cuando Fabián se disponía a hacer el segundo apareció Upamecano para salvar.
Era un festival de los de Luis de la Fuente, a quien siempre le sale todo bien. Incluso Mbappé pudo empatar tras ganarle la espalda a la defensa, pero Unai Simón salió en el momento justo lejos de su área para desbaratar la acción.
Espectáculo camino de la final
No debía cambiar el plan España. Tenía que seguir con la misma idea. Pasen por la fila para reconocer de nuevo los méritos de Luis de la Fuente, seleccionador de época, porque eso de replegar velas y defender no va con su estilo.
La Selección siguió a lo suyo. Oyarzabal lo intentó con un disparo lejano que se marchó arriba, pero lo mejor estaba por llegar.
Francia estaba a merced de España. Como si se tratara de una selección cualquiera, como si este no fuera el partido más difícil que enfrentara el combinado nacional hasta el momento. Sufrió menos que contra Portugal o ante Bélgica.

Pedro Porro celebra su gol ante Francia.
Llegó el segundo de España. Otra degustación de calidad, solo para gourmets. Porro combinó con Olmo, y el del Barça, que está firmando un Mundial soberbio, devolvió la pared para dejar al lateral mano a mano ante Maignan.
No falló el del Tottenham. Definición perfecta ante el guardameta francés y 2-0. Otra apuesta personal de Luis de la Fuente, otra vez sabía cosas el seleccionador que los demás no adivinábamos a ver.

La Selección celebra el gol de Pedro Porro ante Francia.
Y pudo ser todavía más escandaloso. Lamine Yamal encontró por fin su gol en una maravillosa acción a la espalda de la defensa gala, pero estaba en fuera de juego. Faltaba remar un poco más.
En realidad, el partido seguía vivo por la mera presencia de Mbappé en el campo y la entrada de Doué, jugadores que pueden cambiar el destino del partido por sí solos. A punto estuvo de encontrar el gol Kylian con un derechazo desde la frontal que tocó en Cucurella.
Pero la solidez de España no se negocia en este torneo. Se plantará en la final con un único gol encajado en todo el torneo, en el Mundial más largo de todos los tiempos. Parece no haber nadie capaz de parar a este equipo.
Francia 0 – 2 España
Francia: Maignan; Koundé, Upamecano, Saliba (Lacroix, m.30), Digne (Théo Hernández, m.72); Tchouameni, Rabiot (Koné, m.46); Dembélé, Olise (Chreki, m.72), Barcola (Doué,m.56); Mbappé.
España: Unai Simón; Pedro Porro (Marcos Llorente, m.84), Cubarsí, Laporte, Cucurella; Rodri, Fabián (Pedri, m.78), Dani Olmo (Mikel Merino, m.78); Lamine Yamal, Oyarzabal (Ferran Torres, m.74) y Álex Baena (Nico Williams,m.84).
Goles: 0-1: m.22: Oyarzabal (p). 0-2: m..58: Pedro Porro
Árbitro: Iván Barton (El Salvador). Amonestó a los franceses Rabiot y Mbappé y al español Cucurella.
Incidencias: Semifinal del Mundial 2026 disputada en el estadio AT&T de Arlington ante 70.176 espectadores. Antes del partido de guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas del atentado de Niza, del que se cumplen diez años y del exjeque Hamad bin Khalifa Al Thani, que fue emir de Catar desde 1995 hasta su abdicación en 2013.










