Broche de oro para la semana del principal selectivo español. El Ibex 35 ha renovado sus máximos históricos en la sesión de este viernes tras impulsarse un 0,92%. El índice nacional ha avanzado hasta los 19.852,1 puntos, que suponen un nuevo récord a cierre de sesión.
No es el único hito que ha conquistado el selectivo de la Bolsa de Madrid esta semana. El Ibex 35 ya firmó este jueves un nuevo récord a cierre de mercado al terminar la sesión en los 16.671,8 puntos. Unos avances que han permitido al índice impulsarse un 2,2% en las cinco últimas sesiones y anotarse su cuarta semana consecutiva en positivo, su mejor racha desde mediados de abril.
El selectivo nacional también ha reeditado sus máximos en términos intradiarios. El tope del índice está ahora en los 19.877,96 enteros.
Además, el Ibex 35 también ha conquistado esta semana barreras inéditas. El índice asaltaba el jueves el umbral de los 19.600 puntos, un techo que ha ido actualizando hasta acariciar los 19.900 durante la sesión de este viernes.
La euforia también se ha trasladado a los parqués de referencia del Viejo Continente, especialmente en la sesión del jueves. En dicha jornada, todas las plazas europeas cerraron con alzas superiores al 1,5%, con un papel destacado del Dax alemán, que voló un 2,11%. El empuje les ha permitido finalizar la semana en positivo a todas ellas.
En la sesión de este viernes los principales selectivos de Europa también se han teñido de verde, aunque ha sido el Ibex 35 el que ha liderado las ganancias. El Dax alemán ha avanzado un 1%, el Cac francés ha subido un 0,39% y el FTSE Mib italiano ha repuntado un 0,67%.
La Bolsa de Londres ha sido la más bajista de la sesión, aunque finalmente ha logrado cerrar en positivo. El FTSE 100 británico ha sumado un 0,12%.
En esta última jornada bursátil de la semana los inversores no han contado con la referencia de Wall Street. Al otro lado del charco la Bolsa de Nueva York permanece cerrada por la celebración del Día de la Independencia, trasladada a este viernes al caer en sábado.
Los selectivos neoyorquinos despidieron la semana en signo mixto. El jueves el Dow Jones repuntó un 1,14% y el S&P 500 cerró plano. En la contra, el Nasdaq Composite terminó en rojo tras ceder un 0,8%.
El paro en EEUU
El punto de inflexión para las bolsas fue la jornada del jueves. En dicha sesión los inversores conocieron la gran referencia macroeconómica de la semana: los datos de empleo de Estados Unidos.
La primera economía del mundo creó en junio 57.000 puestos de trabajo. Una cifra bastante por debajo de las expectativas, que pronosticaban que EEUU hubiera generado 114.000 empleos en el sexto mes del año.
El dato también se quedaba bastante por debajo de la cifra registrada un mes antes. En mayo EEUU creó 129.000 puestos de trabajo, lo que da síntomas de una ralentización del mercado laboral estadounidense.
Sin embargo, de los indicadores publicados por el Departamento de Trabajo de EEUU se obtiene una doble lectura. El país gobernado por Trump logró reducir su tasa de paro en junio en una décima, hasta el 4,2%.
Política monetaria
El apunte es más que significativo. La actualización de las cifras de empleo de Estados Unidos rebaja la presión sobre la Fed para subir los tipos de interés por el repunte de la inflación derivado de la guerra en Irán.
Y en este punto se basa la relevancia del dato de paro de EEUU. La lectura será más que relevante para una Fed que sigue manteniendo su doble objetivo de mantener a rajatabla la inflación -en el entorno del 2%- y perseguir el pleno empleo.
En este sentido, su recién estrenado presidente, Kevin Warsh, rebajó esta semana las expectativas de que la Reserva Federal tenga que cambiar el rumbo de su política monetaria para subir los tipos. Lo hizo desde el foro anual sobre banca central organizado por el Banco Central Europeo en Sintra (Portugal), en el que también ha estado puesto el interés de los inversores.
En sus declaraciones, Warsh aseguró que los riesgos inflacionarios han disminuido en las últimas semanas. Además, insistió en que la Reserva Federal cumplirá con su mandato de estabilidad de precios y, siguiendo con su reservado estilo, evitó pronunciarse por las próximas decisiones que tome la Fed.
El crudo, estable
Una de las constantes de la semana ha sido la estabilidad de los precios del petróleo. A excepción del lunes -y tras un presunto repunte de la tensión entre EEUU e Irán- el crudo ha mantenido su tendencia a la baja y se ha estabilizado en niveles previos al estallido de la guerra en Oriente Próximo.
El brent, el crudo de referencia en Europa, subía este viernes un 0,45%, hasta los 72,12 dólares por barril. En el cómputo semanal, el barril de crudo del Mar del Norte avanzaba un 0,8%.
Por su parte, el crudo de Texas, el petróleo estadounidense, se mantenía este viernes prácticamente plano al filo de los 69 dólares por barril.
Entre el resto de activos, el oro repuntaba por tercer día consecutivo. El metal amarillo subía un 1,3%, hasta los 4.180 dólares por onza en sus intentos de revertir su racha bajista. La plata también intentaba huir de los números rojos y se anotaba su primera semana en verde después de siete balances consecutivos en negativo.
El euro se mantenía prácticamente plano tras volver a cambiarse por 1,14 billetes verdes. La moneda común cayó en la víspera hasta los 1,13 dólares, un nivel que no veía desde hace poco más de un año.
En bitcoin, la principal criptomoneda del mercado también reaccionaba al alza y subía casi un 1%, hasta los 62.200 dólares.














