La llegada del verano y el aumento de las temperaturas han provocado que las autoridades declaren la alerta por riesgo de incendios forestales en Gran Canaria, con el objetivo de aumentar la prevención y reducir algún que otro posible episodio de incendio.
De esta forma, la normativa establece la prohibición del uso del fuego y otras actividades en espacios naturales de la isla, además de restricciones en el acceso a montes y zonas recreativas.
Prohibición del fuego en espacios abiertos
Las autoridades han establecido la prohibición de encender fuego en cualquier tipo de espacio abierto, incluidas áreas recreativas, zonas de acampada, albergues y áreas de descanso de la red de carreteras. También queda vetado el uso de fuego en los lugares habilitados para ello, así como cualquier sistema portátil que lo permita.
Asimismo, la normativa incluye la prohibición de actividades como el carboneo y el uso de fuego en la apicultura. Además, se prohíbe arrojar o abandonar objetos en combustión o cualquier material susceptible de originar un incendio.
Restricciones en montes y zonas forestales
Se prohíbe el acceso rodado por la GC-216, con excepción de vecinos y servicios públicos. Además, no se podrá utilizar la zona de acampada de Llanos de la Mimbre ni el área recreativa de Tamadaba.
El acceso y tránsito por montes y terrenos forestales queda igualmente restringido, incluyendo pistas y senderos, salvo para residentes, servicios de emergencia y personal de vigilancia, prevención y extinción de incendios, además de la actividad de pastoreo. Como medida adicional, se suspende temporalmente el ejercicio de la caza en toda la isla debido al riesgo extremo de incendios.
Calor en Canarias. / Andrés Gutiérrez Taberne
Prohibidas las quemas agrícolas, la maquinaria y la pirotecnia
Quedan suspendidas todas las autorizaciones de quema agrícola y forestal, incluyendo rastrojos, pastos, restos de poda y residuos selvícolas. Asimismo, se prohíbe el uso de maquinaria en montes y en una franja de 400 metros alrededor de estas zonas si puede generar chispas o deflagraciones. También queda prohibida la introducción y uso de material pirotécnico.
Estas medidas buscan reducir al máximo el riesgo de incendios forestales en un contexto de altas temperaturas y condiciones meteorológicas adversas, habituales durante los meses de verano.













