Detrás de la popular cuenta de TikTok @casamaska se encuentran Javi y Marta, una pareja española que comparte con su comunidad todo el proceso de reforma, decoración y bricolaje (DIY) de su casa. Recientemente, se han enfrentado a uno de los dilemas más comunes en las reformas: qué hacer con el gotelé. La decisión se volvió más clara al recibir un presupuesto desorbitado. «17.200 euros era lo que nos pedían por quitar el gotelé de la casa», explican en un vídeo. Ante esta cifra, no dudaron en ponerse manos a la obra ellos mismos.
17.200 euros era lo que nos pedían por quitar el gotelé de la casa»
Sala de estar vacía con paredes blancas con gotelé, puerta de madera con cristal y sin zócalo.
La pareja tenía claro que querían eliminar esta textura de sus paredes. «Sabemos que a mucha gente le gusta, pero no era nuestro caso», comentan. Con humor, Javi se pregunta cómo esta técnica se popularizó tanto en la década de los 2000: «[Tío, sigo sin entender cómo esto se puso tan de moda en los 2000, ¿eh?]».
El método casero para un acabado liso
El principal problema al que se enfrentaron fue el tipo de acabado que tenían. «Si tu gotelé lo mojas y con una rasqueta consigues quitarlo, es que tienes gotelé temple y mucha suerte porque sale fácil», aclara Javi. Sin embargo, el suyo era gotelé plástico, que no se ablanda con agua y exige un tratamiento más drástico. En el vídeo que han compartido en su cuenta de TikTok, muestran cómo han tenido que lijar toda la pared para reducir la gota y después aplicar un producto específico, en su caso Ronaplast Acabados de Isaval, una empresa valenciana.
Si tu gotelé lo mojas y con una rasqueta consigues quitarlo, es que tienes gotelé temple y mucha suerte porque sale fácil»

Una pequeña habitación con paredes de gotele y suelos de gres blanco, marrón mal pintados y una puerta de madera de sapeli con cristal
El resultado, incluso con una sola capa, ya es sorprendente. «Esto ya tiene una capa de material y mirad cómo queda. Eso está prácticamente ya liso y aún le queda a esto otra capa más», señalan mientras muestran una pared casi perfecta. El ahorro es evidente, pasando de un presupuesto de 17.200 euros a una solución que, aunque requiere esfuerzo, es mucho más económica.
¿Por qué es tan caro quitar el gotelé?
El alisado de paredes es uno de los trabajos de reforma más costosos por la gran cantidad de horas de mano de obra que exige, tal y como explican expertos del sector. El éxito del método casero depende en gran medida del tipo de gotelé. El gotelé al temple es blando y se puede retirar humedeciendo y rascando, mientras que el gotelé plástico, como el de Javi y Marta, es duro y obliga a un lijado mecánico o a cubrirlo con una masilla.
Pasos para alisar las paredes tú mismo
Para aquellos que se inspiren en el caso de @casamaska, el proceso estándar para alisar paredes con gotelé plástico implica varios pasos. Primero, un lijado con una lijadora de pared tipo «jirafa» para rebajar las crestas. A continuación, se aplica una primera capa de masilla de renovación para nivelar. Tras un segundo lijado para eliminar imperfecciones, se da una segunda capa de masilla de acabado fina. El proceso finaliza con un lijado suave, limpieza de polvo y la aplicación de una imprimación antes de pintar.
La eliminación del gotelé no solo es una cuestión estética, sino que también es una de las mejoras decorativas que más revalorizan una vivienda, según interioristas como Rocío Palomar. El caso de Javi y Marta demuestra que con paciencia y esfuerzo, es posible transformar un hogar y conseguir un ahorro económico considerable.









