‘Fiesta’ vivió este fin de semana uno de sus momentos más tensos. Marisa Martín Blázquez, habitual analista de la crónica rosa en el programa de Telecinco, se vio obligada a dar un paso al frente para frenar un desafortunado ataque hacia su físico lanzado desde otro plató de la cadena, provocando una reacción tan tajante como poco habitual que dejó completamente atónita a Emma García.
Aunque los zascas y enganchones entre tertulianos son el pan de cada día en la televisión, lo ocurrido en las instalaciones de Mediaset cruzó un límite que la periodista no quiso dejar pasar. El detonante fue Carmen Montes, examiga de Marisa y de su marido Antonio Montero desde la etapa universitaria, quien criticó sin piedad los supuestos retoques estéticos de la colaboradora.
«Se ha querido cambiar la cara y eso nunca da buen resultado porque dejas de ser tú. Vi más cambio en Marisa. Ahora está mejor, pero de repente apareció como una pepona. Te puedes hacer un lifting, pero no cambiarte la cara», llegó a asegurar Montes sin miramientos.
Ante la gravedad de las descalificaciones, la réplica de la periodista no se hizo esperar, no solo para defenderse, sino para concienciar a la audiencia: «Detrás de cada persona hay historias que desconocemos», arrancaba diciendo, anticipando lo que estaba a punto de confesar.
Mirando a cámara, Marisa se abrió en canal para desvelar el verdadero motivo de su cambio físico: «Padezco una enfermedad neuromuscular, autoinmune, crónica y rara que se llama miastenia gravis«, explicó, aclarando que se traduce en una «debilidad muscular grave».
La periodista detalló cómo afecta esto a su día a día en televisión, dirigiéndose directamente a la presentadora: «Tengo todo el lado izquierdo afectado por esto. Emma ha vivido en primera persona cómo muchas veces en realización tenían que mostrar solamente el lado derecho porque el izquierdo es el que más me afecta cuando me dan los brotes. Vosotros lo que veis es una deformidad en la cara».
Lejos de esconderse, Martín Blázquez quiso aclarar de manera muy natural por qué recurre a la medicina estética, desmontando por completo las críticas maliciosas: «Llegó un momento de mi vida que la cara se me estaba deformando bastante y empecé a tratarme para que esa asimetría facial se notara menos. He encontrado un equipo médico con el que de vez en cuando vamos haciendo algún pequeño retoque para que eso se iguale y también porque me gusta estar más guapa».
Para zanjar la polémica, la colaboradora de ‘Fiesta’ también recordó los duros efectos secundarios de su medicación, explicando que está «tupida de corticoides y los corticoides inflaman», recibiendo el apoyo unánime de todos sus compañeros de plató ante su valiente testimonio.
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