Todo apunta a que entre junio, julio y agosto, es decir, en los tres meses en los que se engloba el verano meteorológico, en España las temperaturas estarán por encima de lo normal para la época. El pronóstico estacional de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) apunta a que nos adentramos en un trimestre más cálido en prácticamente todo el país. En el archipiélago Balear hay hasta un 70% de probabilidades de que haga más calor de lo normal, la franja Mediterránea y Cantábrica las posibilidades se sitúan en el 60%, en el centro y suroeste en el 50% y en Canarias en el 40%. Los modelos apuntan a que, hoy por hoy, el escenario más probable en todas las regiones españolas es que este verano de lugar a temperaturas más altas de lo habitual hasta como mínimo pasado el mes de agosto.
Los modelos estacionales funcionan de forma distinta a los pronósticos meteorológicos diarios ya que, en lugar de intentar predecir con precisión qué temperatura hará cada día en una ciudad, combinan los resultados de múltiples modelos matemáticos y simulaciones para identificar qué condiciones climáticas son más probables en una región en un periodo de hasta tres meses. Debido a la incertidumbre inherente a los plazos, sus resultados no se presentan como una predicción única, sino como distintos escenarios posibles acompañados de la probabilidad de que cada uno ocurra. Es por eso que, a diferencia de lo que solemos ver en las predicciones meteorológicas diarias, en las que los meteorólogos consiguen afinar hasta qué temperatura hará en una ciudad concreta, en estos casos los datos se presentan en formato de probabilidad para regiones más amplias.
Este verano, por ejemplo, solo hay entre un 20 y un 35% de probabilidades de que las temperaturas sean normales para la época en España y entre un 10 y un 25% de que resulten más frías de lo normal. En este sentido, los modelos se muestran contundentes al apuntar a una elevada probabilidad de calor por encima de lo habitual para esta época en todo el país. Según las últimas estimaciones, las zonas con más riesgo de vivir un verano de calor extremo son las Islas Baleares; todo el litoral Mediterráneo, desde Catalunya hasta la Comunitat Valenciana y la Región de Murcia; y las comunidades del Cantábrico, desde Galicia hasta el Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra y Aragón. En estos puntos, hay entre un 60% y un 70% de probabilidades de que entre junio y agosto haga más calor de lo normal.
En Catalunya las probabilidades de tener un verano más caluroso de lo normal rondan el 60% y las de tener una estación más lluviosa de lo habitual están en el 50%
A corto plazo, todos estos cálculos se han hecho teniendo en cuenta la tendencia natural del clima y el impacto ya visible del cambio climático en los termómetros. Pero según advierte la Organización Meteorológica Mundial, no podemos descartar que en los próximos meses se desarrolle El Niño, un fenómeno climático natural asociado a un aumento aún más marcado de las temperaturas. En ese caso, afirman los expertos, es posible que este obligue a revisar las previsiones climáticas estacionales ya que, probablemente, la estimación de incremento de los termómetros sea aún más alta de cara a los meses venideros. En España no se espera que este fenómeno se haga sentir de forma inmediata pero, según apuntan los modelos, todo dependerá de cuándo se forme y de qué intensidad adquiera.
¿Una estación lluviosa?
La otra gran incógnita del verano son las lluvias. En este caso, los modelos estacionales apuntan a varios escenarios. En gran parte del Mediterráneo, Catalunya incluida, hay hasta un 50% de probabilidades de que entre junio y agosto llueva más de lo normal para la época; un 30% de que las lluvias estén en la media para la estación y solo un 20% de que sea más seco de lo habitual. En el noreste, centro y puntos del sur, así como en Canarias, las probabilidades de que la estación sea más húmeda de lo normal están en el 40%, la normalidad suma hasta un 35% de las posibilidades y un escenario de sequía llega al 25%. En el litoral cantábrico y en el suroeste peninsular, los modelos se muestran tan inciertos que, hoy por hoy, indican que hay la misma probabilidad de que este verano sea lluvioso, seco o normal.
Los expertos apuntan a que esta mayor probabilidad de registrar precipitaciones por encima de lo habitual no significa que vaya a llover de forma continua durante todo el verano sino que, teniendo en cuenta los modelos, en los próximos meses podrían darse las condiciones para que se forme «episodios convectivos puntuales», es decir, tormentas intensas y localizadas que se desarrollan rápidamente debido al calentamiento del aire. Aunque estos eventos suelen afectar áreas concretas y durar poco tiempo, los registros pueden dejar grandes cantidades de lluvia en pocas horas, elevando significativamente el total acumulado de precipitaciones de una región.
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