El Ministerio de Sanidad ha presentado este miércoles las novedades del Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas sobre la Salud 2026, conocido coloquialmente como ‘Plan Calor‘, que se activó el 13 de mayo y durará hasta el 30 de septiembre, con un criterio de flexibilidad que permite su ampliación hasta el 15 de octubre, si es necesario. Este año el plan lleva por lema ‘Un verano de cuidado’.
Como novedad, el Plan actualiza determinados umbrales de temperatura tras una revisión exhaustiva de las series históricas de mortalidad y calor en España, incorporando nuevos criterios metodológicos y ante la llegada de un verano que la Agencia Estatal de Meteorología prevé con hasta un 70% de probabilidades de que sea más caluroso que lo normal. Y, tal como ha recordado la ministra de Sanidad, Mónica García, «el calor extremo es una amenaza para la salud pública» y el problema es que «hace más calor y llega antes».
De hecho, la ola de calor registrada en el mes de mayo ha provocado 101 defunciones atribuibles a las altas temperaturas, el registro más alto de la serie histórica, dado que supone el triple que la media de fallecimientos asociados al calor en el mes de mayo de la última década. Además, el sistema de monitorización MoMo cifra en 27.564 las defunciones atribuibles al calor extremo entre los años 2015 y 2025. El año 2022 fue el de mayor impacto con 4.789 fallecimientos, seguido de 2025 con 3.832. Se calcula que el riesgo de mortalidad crece entre un 9,1% y un 10,7% por cada grado que la temperatura supera el umbral de riesgo para la salud.
Umbrales de impacto
En base a estos datos, para esta campaña los umbrales de impacto en salud del Plan Calor se han calculado mediante un análisis estadístico de la asociación entre series temporales de mortalidad por causas naturales y temperaturas máximas diarias. La serie temporal empleada para este cálculo incluye todos los casos diarios registrados entre el 1 de enero de 2012 y el 31 de diciembre de 2023.
Siguiendo criterios científicos, se han descartado los años 2020 y 2021 del análisis por presentar anomalías significativas de mortalidad probablemente relacionadas con la pandemia, lo que según Sanidad distorsiona la identificación de los umbrales de calor reales.
El Plan se estructura en 182 zonas, definidas según áreas con climatologías similares de fenómenos meteorológicos adversos (FMA) establecidas por la AEMET. Esta desagregación territorial, instaurada plenamente en 2024, permite que las alertas se ajusten a la vulnerabilidad específica de cada población local. Además, el sistema de avisos, disponible a través de la web ‘Meteosalud’ utiliza un algoritmo de decisión basado en la persistencia de temperaturas previstas por encima del umbral durante tres días consecutivos.
Población vulnerable
Sanidad advierte que el impacto de las temperaturas extremas se concentra fundamentalmente en los mayores de 75 años, pero también afecta de forma crítica a lactantes, menores de 4 años, mujeres gestantes y personas con enfermedades crónicas (cardiovasculares, respiratorias o mentales).
Respecto a la población infantil, García ha hecho un llamamiento a las comunidades para que impulsen medidas para reducir las temperaturas en los colegios e institutos, dado que a su juicio muchos niños y sus profesores «se están achicharrando ante la dejación de funciones» de ciertas autonomías.
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