Jaime Fernández firmó una irrupción memorable en el tramo final para asaltar la cancha del Real Madrid y colocar el 0-1 en la eliminatoria. El base madrileño, desatado, anotó 17 puntos en los últimos 7:38 minutos, liderando la remontada de su equipo cuando el partido parecía inclinarse del lado blanco.
Con el marcador en equilibrio máximo, Fernández asumió toda la responsabilidad en la última posesión y, a falta de cuatro segundos, clavó un triple ganador que silenció el pabellón y culminó su exhibición.
El Madrid, superado en el desenlace, no encontró respuesta al vendaval ofensivo de un jugador que decidió el partido con personalidad, ritmo y acierto. La serie arranca así con sorpresa y con un protagonista indiscutible.












