Naturaleza, aventura, patrimonio y paisajes que parecen sacados de una postal. Álava reúne algunos de los rincones más sorprendentes del norte peninsular, con propuestas que invitan a caminar, observar, aprender y disfrutar al aire libre. Estas son siete paradas imprescindibles para descubrir la provincia en familia.
Salto del Nervión y cascada de Gujuli
El río Nervión esculpe desde hace siglos el cañón de Delika, icono de la comarca de Ayala, al norte de la provincia, y dibuja el salto de agua más grande de España, con más de 200 metros de caída vertical. La mayoría disfruta de la cascada desde el mirador de la parte superior, pero hay otra alternativa menos conocida: la Senda Verde de Delika, que parte del pueblo alavés del mismo nombre. Este camino permite disfrutar de este entorno desde una perspectiva diferente a través de un recorrido perfectamente señalizado de apenas cinco kilómetros y escaso desnivel, asequible para niños y mayores.
Muy cerca, a apenas 15 minutos en coche, los amantes de los saltos de agua tienen otra cita ineludible: la cascada de Gujuli (Goiuri), que regala el río Jaundia. Se accede al mirador a través de un camino muy sencillo, apto para todos los públicos.
Anillo Verde de Vitoria-Gasteiz
Hace años, Vitoria-Gasteiz apostó todo al verde y la jugada fue un éxito. Además de implantar un programa de educación medioambiental, la apuesta ha regalado a la ciudad un Anillo Verde de casi 32 kilómetros que la rodea y protege.Por sus más de 700 hectáreas se puede caminar, correr o pedalear, pero sobre todo respirar naturaleza en estado puro. A lo largo de este espacio se suceden seis parques —Armentia, Salburua, Zabalgana, Olarizu, Las Neveras y Zadorra— que conforman un auténtico pulmón natural entre lagunas y bosques. Incluso se puede disfrutar de observatorios de aves y fauna, así como de centros ambientales que invitan a conocer mejor este singular paraíso urbano.
Dos enclaves destacan especialmente:
- El bosque de Armentia, situado entre el centro urbano y los Montes de Vitoria.
- Los humedales de Salburua, formados por varias lagunas conectadas entre sí por senderos.
Anillo Verde de Vitoria-Gasteiz / Turismo de Álava
Parque Natural de Izki
Si se hiciese una encuesta entre senderistas, cicloturistas o amantes de las rutas a caballo, el Parque Natural de Izki, en el sureste de la provincia, se llevaría muchos votos gracias a sus tupidos bosques de encinas, robles y abedules, además de sus rutas señalizadas y recorridos de BTT. También es un referente para el birdwatching o turismo ornitológico. Uno de los retos para los visitantes consiste en localizar al pico mediano y a las siete especies de pájaros carpinteros que habitan sus árboles. Korres alberga el Centro de Interpretación del Parque Natural, desde donde se puede atravesar el Barranco de Izki y llegar hasta Bujanda. La imponente foz del río y una amplia zona recreativa invitan a disfrutar tanto en solitario como en familia.
Muy cerca merecen una visita las cuevas eremíticas de Laño, Faido y Marquínez, las hoces y roquedos de Arluzea y la villa medieval de Peñacerrada.
Sierra de Entzia
En el borde nororiental de la provincia se alza la Sierra de Entzia, una prolongación natural de la sierra de Urbasa caracterizada por sus abruptas caídas hacia la Llanada Alavesa y el valle de Arana. Su formación kárstica ha dado lugar a parajes tan singulares como los laberintos de Arno o Katarri, que ofrecen recorridos de gran belleza. Sus farallones sirven de refugio a numerosas rapaces, mamíferos y anfibios. En otoño, las hayas centenarias protagonizan uno de los espectáculos naturales más llamativos de Álava, tiñendo el paisaje de ocres y amarillos. La principal puerta de entrada es el Puerto de Opakua, aunque existen numerosos caminos que conducen a algunos de sus tesoros naturales. Entre ellos destacan las campas de Legaire, donde se encuentran menhires, túmulos, dólmenes y un pequeño Stonehenge formado por un círculo de piedras megalíticas datado hace más de 5.000 años.
El barranco de Igoroin y las cascadas de Zarpia completan una visita imprescindible.

Landa y Garaio / Turismo de Álava
Playas de interior de Landa y Garaio
¿Quién dijo que Álava no tiene playa? Tres mares interiores refrescan la provincia y crean espacios ideales para pasear, pescar, practicar deporte o disfrutar del baño durante el verano. Además, las playas alavesas presumen de lucir bandera azul, un reconocimiento a la calidad de sus aguas y servicios. La playa de Landa, situada a apenas veinte minutos de Vitoria-Gasteiz, ofrece una agradable área de baño y esparcimiento rodeada de zonas verdes y árboles, además de unas espectaculares vistas a las montañas cercanas. El embalse de Ullibarri-Gamboa alberga también las playas de Garaio Norte y Garaio Sur, que suman más de 2.600 metros de litoral de agua dulce. Una ruta de 43 kilómetros rodea el embalse y permite recorrerlo tanto a pie como en bicicleta. En sus pantalanes también se practican actividades como kayak, vela o esquí acuático.
La visita puede completarse con una parada en el Parque Ornitológico de Mendixur.
Lagunas de Laguardia
En una de las capitales del vino de Rioja Alavesa también hay espacio para otro gran protagonista: el agua. Las Lagunas de Laguardia forman parte de un importante humedal protegido integrado en la Red Natura 2000 y reconocido como Zona Húmeda de Importancia Internacional por el Convenio Ramsar. Este entorno alberga una extraordinaria riqueza faunística, con especies como azulones, fochas, zampullines, somormujos o aguiluchos laguneros. También destaca una importante colonia de martinetes y garzas reales e imperiales asentada desde hace décadas en los carrizales.
Las láminas de agua y los senderos habilitados para recorrerlas se encuentran rodeados por un mar de viñedos que aporta aún más atractivo al paisaje.

Vias Ferratas de Sobrón / Turismo de Álava
Parque Natural de Valderejo y aventura en Sobrón
Nueve atractivas sendas recorren el Parque Natural de Valderejo, situado al oeste de Álava. Entre todas ellas destaca el desfiladero del río Purón, considerado la gran joya paisajística de este espacio protegido. Entre la fauna que habita sus roquedos sobresale la colonia de buitre leonado más numerosa de Euskadi. El Parketxe o Casa del Parque, en Lalastra, ofrece información sobre los valores ambientales y culturales de este entorno, declarado primer parque natural de Álava en 1992. Además, presume de ser el primer espacio protegido distinguido con la Q de Calidad Turística.
A apenas quince minutos en coche, los amantes de la aventura encontrarán en Sobrón un espacio perfecto para disfrutar de actividades como kayak, paddle surf, rutas a caballo, tiro con arco o vías ferratas.













