Miembros de Sumar apuestan por Unai Sordo como cabeza de lista de la futura opción electoral a la izquierda del PSOE

Miembros de Sumar quieren que Unai Sordo, secretario general de Comisiones Obreras, sea el líder de una alternativa política que reúna a formaciones a la izquierda del PSOE.

La renuncia de Yolanda Díaz y la decisión del ministro Pablo Bustinduy de no acceder a la petición para optar a liderar este espacio ha hecho que algunos de sus dirigentes dirijan la mirada hacia Sordo.

Por el momento, el único nombre sobre la mesa es el del portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, que, además ha dado el paso de proclamar su disposición a liderar una candidatura que reúna formaciones y movimientos de izquierdas.

Rufián habla siempre de incluir a formaciones de carácter más territorial, pero claramente de izquierdas y es bien visto especialmente por Podemos.

Además, la inestabilidad política que se vive por los diferentes escándalos hace que algunos de esos miembros de la izquierda consideren que es necesario proceder cuanto antes a decidir sobre ese liderazgo.

Algunos no ocultan la sensación de falta de voces y liderazgo, en el momento en el que el PSOE y, por tanto, el Gobierno, sufren un enorme desgaste por los escándalos.

Por el momento, no está claro ni el momento, ni la fórmula para organizar una futura candidatura de izquierdas. Tampoco para la designación de un hipotético cabeza de lista. Entre otras cosas, porque si no es un miembro del Gobierno, tendrán que articular una fórmula para coordinar a los ministros de Sumar y al futuro líder del espacio político.

Por eso, es difícil elegir el momento para iniciar el proceso o las conversaciones.

Yolanda Díaz sigue siendo vicepresidenta y coordina a los ministros de Sumar, pero se apartó de la actividad orgánica y anunció que no volverá a presentarse a unas elecciones generales.

Sordo, según esta versión, tiene una imagen inequívocamente de izquierdas y presenta la ventaja de disponer de un músculo sindical que facilita la movilización electoral, justo lo que necesita ese espacio político. Y, por supuesto, tiene experiencia en la dirección de una organización tan implantada como CCOO.

El líder sindicalista no pertenece a ninguna formación política, pero tiene muy buena relación con los partidos de ese espacio a la izquierda del PSOE, especialmente con Sumar, ya que durante años ha negociado con Yolanda Díaz diferentes acuerdos sociales. Su relación es menos intensa con Podemos.

El nombre de Sordo ya circuló hace meses entre la izquierda. En una entrevista publicada en EL ESPAÑOL el pasado mes de abril, Sordo atribuyó esta posibilidad a “la rumorología de Madrid”.

«Yo ya dije lo que pensaba. En junio hará un año que me eligieron por tercera y última vez como secretario general de Comisiones Obreras, y ese es el compromiso que yo tengo con la organización y con la clase trabajadora: ejercer la responsabilidad para la que se me ha elegido», añadió.

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