El ‘tardeo’ va, poco a poco, penetrando en toda España. Aunque su explosión definitiva coincidió con los hábitos impuestos en la época covid (con los horarios de salida limitados a determinadas horas de la mañana y la tarde), este fenómeno ya lleva un cuarto de siglo con nosotros. Y se podría afirmar que ha seguido un movimiento de este a oeste.
El ‘tardeo’ nació en Albacete a principios de siglo. Tuvo su origen en torno al año 2000 y se consolidó localmente sobre 2005. «Empezó poco a poco y acabó llenando la calle de la Concepción, que es la calle de fiesta de Albacete y podríamos decir que fue el epicentro del tardeo«, recuerda Alfonso Gómez, el inventor de la iniciativa.
Bautismo murciano
De Albacete dio el salto a la provincia colindante de Murcia. De hecho, son los murcianos los que reivindican (no sin cierta polémica) haber acuñado el término ‘tardeo’ y haberlo generalizado. «Tenemos siempre esos piques, en broma, con los murcianos. Ellos son muy buenos en los negocios y supieron explotar eltérmino», cuenta Gómez.
Desde Murcia se extendió hacia el norte. La Comunidad Valenciana fue la tercer provincia en abrazar el fenómeno, asentándose en los establecimientos de ocio del litoral de Alicante. Un destino más turístico que la pionera Albacete y que sus vecinos murcianos. Si de algo saben en la Comunidad Valenciana es de fiesta. Era cuestión de tiempo que saltase a la capital.
Y así fue: el ‘tardeo’ llegó a Valencia a principios de la década pasada. Lo hizo para quedarse. Ahora, Valencia es uno de los lugares de España donde más ha arraigado la costumbre de incorporar la fiesta vespertina. También supuso poner al fenómeno en el mapa. Sucedió lo mismo que con la ‘Ruta del bakalao’: Valencia, destino habitual de catalanes y (especialmente) madrileños, fue la que enseñó a los visitantes las bondades de de cambiar de horario la hora de la fiesta.
Los dos gigantes
Era inevitable que las dos mayores ciudades de España, Madrid y Barcelona, acabasen sucumbiendo a este fenómeno. De hecho, Vicente Pizcueta, portavoz de España de noche, asegura que «por una cuestión puramente demográfica, Madrid es el lugar en el que más locales de ‘tardeo’ hay en España, porque también es la más poblada de España».
Barcelona, por su parte (concretamente L’Hospitalet), celebró el pasado mes de marzo el tardeo más grande de la historia. El alcalde de Badalona, Xavier Albiol, subió a sus redes hace unos días un vídeo en el que salía bailando durante una sesión de tardeo.
El efecto contagio hizo que se sumasen a esta tendencia las provincias limítrofes de los dos gigantes. De Barcelona se propagó a lugares como Tarragona y Zaragoza, mientras que la influencia de Madrid hizo que algunas provincias colindantes como Toledo se apuntasen al ‘tardeo’. Así, el movimiento regresaba a Castilla-La Mancha después de haber circulado por el litoral levantino. También se extendió a Castilla y León, desembarcando en la provincia de Segovia o Valladolid.
Aterrizaje en Galicia
El norte de España ha sido el último lugar de desembarco del ‘tardeo’. La cornisa cantábrica o Galicia son las que cuentan con menores cifras de locales dedicados a este tipo de ocio. Pero está llegando con fuerza: «Presentamos el informe sobre el ‘tardeo’ en A Coruña. Y aunque la incidencia actual en Galicia es aproxiadamente del 10%, pero casi el 80% de los empresarios vaticinan que ese fenómeno va a acabar llegando y consolidándose», concluye Pizcueta.
Sobre otros lugares como Andalucía o Baleares, Pizcueta señala que «las formas de salir son distintas. Ibiza, por ejemplo, es otro mundo. Y Andalucía tiene sus dinámicas del tapeo que ya se hace en horario vespertino». A fin de cuentas, el espíritu es el mismo.
Suscríbete para seguir leyendo















