La usuaria de TikTok Andrea Marambio Brito ha compartido en su cuenta @andremarambio12 un vídeo que se ha popularizado rápidamente, mostrando un día en su trabajo como repartidora de Amazon en Alemania. En el vídeo que se puede ver en la plataforma, la joven narra el comienzo de su jornada: «Partimos la mañana cargando los paquetes que se designan a cada conductor». Para ese día, la tarea no era menor: «Hoy me tocaron 180 paquetitos», explica mientras un compañero la ayuda a cargar la furgoneta.
Hoy me tocaron 180 paquetitos»
Camión de Amazon Prime en el puente Queen Elizabeth II en Dartford Crossing.
Una vez cargado el vehículo, y tras una parada para repostar diésel, comienza el reparto. Durante la ruta, Andrea documenta parte del paisaje y las «cosas entretenidas» que encuentra, destacando la creatividad de los clientes para asegurar sus paquetes. Una parte crucial de su labor es fotografiar los paquetes que se dejan en puertas y buzones para que quede «siempre el respaldo de que el paquete quedó ahí».
El sueldo de un repartidor de Amazon en Alemania
El testimonio de Andrea pone de relieve las condiciones del sector logístico. En Alemania, el sueldo bruto de un repartidor de Amazon se sitúa entre los 14,50 € y 16,20 € por hora, por encima del salario mínimo legal de 13,90 €/hora. Esto se traduce en un salario mensual bruto de entre 2.400 € y 2.800 € por una jornada completa de 40 horas semanales.
Sin embargo, el salario neto varía según la clase fiscal, situándose de media entre 2.100 € y 2.400 € mensuales. La mayoría de los repartidores no son contratados directamente por Amazon, sino por empresas externas colaboradoras (DSPs), que suelen ofrecer bonos por no tener bajas o dietas diarias. Otra modalidad es Amazon Flex, para autónomos con vehículo propio, donde la tarifa de 25 € por hora debe cubrir gastos como combustible, seguros e impuestos.
Un sector que alza la voz
El caso de Andrea no es un hecho aislado. Otros profesionales del sector han expuesto la dureza de su día a día, como el de Antonio, otro repartidor de paquetes que explicaba que su ganancia media por paquete es de 26 céntimos. La carga de trabajo es tal que muchos se preguntan si compensa, como se recoge en su testimonio: «si volviera, no volvería a montar».
La presión por cumplir con las entregas es una constante. Zigor Hernández, otro repartidor, lanzaba una advertencia a los clientes para concienciar sobre el esfuerzo que implica su trabajo: «Pensáis que subimos todos los paquetes a casa y no es así, tened cuidado con lo que pedís». Estas voces reflejan una problemática común en el sector de la paquetería.
A las siete de la tarde vuelvo a la estación a devolver los paquetes que no pudieron ser entregados»

Almacén de Amazon
La jornada de Andrea finaliza alrededor de las 7 de la tarde, como ella misma relata. Es el momento de volver a la estación para «devolver los paquetes que no pudieron ser entregados y a ordenar las bolsas». Un final de día que evidencia las largas jornadas y la complejidad de un trabajo que va mucho más allá de la simple entrega de un paquete antes de poder, finalmente, ir «a la casita».













