Las administraciones públicas españolas, sin tener en cuenta las locales, acumularon un déficit de 4.310 millones de euros en el primer trimestre, una cifra que equivale al 0,24 % del PIB y que es un 31,2 % inferior a la del mismo periodo de 2025 gracias al menor gasto asociado a la dana.
De hecho, si se elimina el gasto asociado a la dana tanto este año (113 millones) como en el primer trimestre de 2025 (2.519 millones), el déficit público se situaría en 4.197 millones, un 12,2% más, de acuerdo a los datos de ejecución presupuestaria publicados ese viernes por el Ministerio de Hacienda.
Como es habitual, la mayor parte del déficit se concentraba en la administración central, con 4.133 millones (0,23 % del PIB), un 12,2 % más, debido en parte a las mayores transferencias realizadas a las comunidades autónomas tanto por del sistema de financiación como por el abono de 1.413 millones del impuesto a la banca de 2025.
Las comunidades autónomas, en cambio, redujeron su déficit en un 36,1 %, hasta los 3.506 millones de euros (0,2 % del PIB), gracias tanto a las mayores transferencias recibidas como al aumento del 11,9 % en la recaudación tributaria.
Todas las regiones cerraron marzo con déficit salvo Asturias, que lo hizo en equilibrio, y Navarra y País Vasco, que lograron un superávit del 0,83 % y el 0,15 % de su PIB, respectivamente.
Por lo que respecta a la Seguridad Social, acumuló un superávit de 3.329 millones en el primer trimestre (0,19 % del PIB), un 14,6 % superior al del pasado año, impulsado por el aumento de los ingresos por cotizaciones sociales, que subieron un 8,3 %.
El Estado cuadruplica su déficit hasta abril
Hacienda también ha avanzado la ejecución presupuestaria del Estado hasta abril, un periodo en el que acumuló un déficit de 2.749 millones, más de cuatro veces el de 2025 (629 millones) y que equivale al 0,15 % del PIB.
En los cuatro primeros meses del año el Estado aumentó sus gastos un 10 % debido principalmente al fuerte aumento de la mayor partida, las transferencias a otras administraciones, que repuntó un 9,8 % tanto por los fondos dedicados a compensar a las explotaciones agrarias por las pérdidas derivadas de las borrascas de principios de año (1.500 millones) como por los mayores recursos para las regiones (34.952 millones, un 11,2 % más).
A esto hay que añadir el incremento del gasto en otras grandes partidas como las aportaciones a la Unión Europea (un 41 % más), los intereses de la deuda (6,5 %), la remuneración de asalariados (5,5 %) o los consumos intermedios (4,9 %).
En el primer cuatrimestre el Estado ingresó 101.798 millones, un 7,8 % más, gracias sobre todo a un aumento de la recaudación tributaria del 8,3 %.
Los ingresos por IRPF aumentaron un 11,6 %; los del impuesto de sociedades, un 10,3 %, y los del IVA, un 5,8 %, un dato que ya refleja el impacto, sin cuantificar, de la rebaja del tipo para productos energéticos desde el 22 de marzo. El primer pago fraccionado del impuesto a la banca aportó 543 millones.














