El Ayuntamiento de Alicante lleva casi un año pendiente de resolver el problema de convivencia generado en torno a los tuctucs. El gobierno municipal de Luis Barcala anunció en junio de 2025 que trabajaba para cambiar la Ordenanza de Circulación, con la intención de poner coto a estos vehículos turísticos. Los trámites para ello se iniciaron seis meses después, en enero de este año, pero todavía no se ha aprobado la nueva regulación. El PSOE, por su parte, advierte del «caos» generado por la ausencia de control y alerta de que algunas compañías operan como taxis encubiertos.
El pasado año, durante el pleno ordinario del mes de junio, el edil de Movilidad Urbana, Carlos de Juan, anunció que la concejalía «trabaja en la modificación de la Ordenanza de Circulación de Vehículos, donde quedarán recogidas esas limitaciones y condiciones de uso de dichos vehículos». Sin embargo, esta actualización no se puso en marcha hasta enero del año siguiente, cuando el ejecutivo local inició una consulta previa con el fin de dotar a la ciudad de un marco regulador que ordene y supervise el funcionamiento de los tuctucs.
El proceso de participación abierto por el Ayuntamiento tenía como objetivo involucrar a la ciudadanía y a las organizaciones más representativas en la elaboración de la nueva normativa. Por ello, durante un plazo de 20 días hábiles, los ciudadanos podían hacer llegar sus opiniones sobre la futura regulación de los tuctucs. Con ello, el Ayuntamiento buscaba garantizar que la modificación de la ordenanza fuera lo más inclusiva y consensuada posible. Pese a ello, el plazo caducó a finales de enero y el Consistorio todavía no ha avanzado en el cambio de la regulación.
Por ahora, el único cambio que se ha producido en la situación de estos vehículos turísticos ha sido relativo a su presencia en el Casco Antiguo. A principios de noviembre, el Consistorio recurrió a la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), vigente desde principios del 2025, para defender la prohibición de que los tuctuc circulen por el barrio. Previamente, el Ayuntamiento había reconocido a través de un comunicado que este transporte privado estaba operando con un permiso municipal que, en realidad, vulneraba la propia ZBE.
El PSOE pide acelerar
Con este contexto, y después de que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) haya cuestionado las sanciones impuestas por el Ayuntamiento y la Generalitat a las empresas de tuctucs tal y como avanzó INFORMACIÓN, el PSOE urge el cambio normativo.
El concejal socialista Raúl Ruiz ha señalado que esta situación evidencia «el caos y la improvisación permanente» con la que el gobierno municipal está gestionando la proliferación de estos vehículos en Alicante. «Barcala lleva demasiado tiempo improvisando: primero prometió una ordenanza que nunca llega y ahora pretende resolver el problema únicamente a golpe de sanción y prohibiciones parciales», ha lamentado el edil del PSOE.
Al respecto, el grupo socialista considera especialmente grave la situación que se vive en el entorno del puerto, donde «estos vehículos llegan incluso a situarse delante de la parada de taxis para captar cruceristas nada más desembarcar». Según el PSOE, la permisividad con estos transportes privados es «la imagen perfecta del descontrol absoluto que existe en Alicante», ha criticado Raúl Ruiz.
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