A los numerosos e históricos focos de fricción entre Estados Unidos y Cuba se le ha sumado en las últimas horas de penumbras en la isla uno nuevo. La revista Axios, que suele anticiparse a veces a los movimientos del Departamento de Estado, consignó que La Habana habría adquirido más de 300 drones militares procedentes de Rusia e Irán. Parte del espectro cubano-norteamericano alineado con el ala más radical del Partido Republicano no se demoró que agitar las aguas de la peligrosidad. El Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR) fijó la posición del Gobierno cubano en su cuenta de Facebook, donde reprodujo un mensaje del viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío: «Como todo país, Cuba tiene derecho a defenderse de la agresión externa. Se llama legítima defensa, y la amparan el Derecho Internacional y la Carta de la ONU».
El mensaje del MINFAR se conoció pocas horas después de que Axios le atribuyera a esos drones la capacidad para utilizarlos contra la base naval de Guantánamo que EEUU controla en la isla, embarcaciones estadounidenses e incluso Key West, en Florida.
Según Fernández de Cossío existen en Estados Unidos sectores que intentan «fabricar pretextos» que justifiquen una intervención armada en la mayor de las Antillas, equivalentes a lo que ocurrió con las lanchas bombardeadas por aviones norteamericanos en el Caribe y el Pacífico sur bajo el pretexto de que transportaban ruta hacia la costa norteamericana. El funcionario añadió al respecto que se ha puesto en marcha una campaña para «distorsionar» la preparación defensiva del país sobre la base de «acusaciones cada vez más inverosímiles»,
El artículo de Axios se conoce pocos días después la sorpresiva visita a La Habana del jefe de la CIA, John Ratcliffe, quien, en nombre de Trump, exigió reformas políticas y el desmantelamiento de una presunta base de escucha china que los anfitriones negaron de plano. Un funcionario de la administración Trump, citado por Axios, no hizo más que repetir el mismo razonamiento.
Un alto funcionario de la administración Trump citado por el medio señaló que la preocupación se amplifica por la combinación de esos drones con la presencia de asesores militares iraníes en La Habana y de instalaciones rusas y chinas de inteligencia de señales en territorio cubano.
La congresista republicana de origen cubano, María Elvira Salazar, aseguró que los drones son «una amenaza directa a la seguridad nacional» que requeriría una respuesta de Washington. El mundo, añadió Salazar, «ya ha visto lo que los regímenes hostiles pueden hacer con drones, y esas capacidades en manos del régimen cubano, a solo 90 millas de Florida, deberían preocupar a todos los estadounidenses».
«Expediente fraudulento»
«Sin excusa legítima alguna, el gobierno de EEUU construye, día tras día, un expediente fraudulento para justificar la guerra económica despiadada contra el pueblo cubano y la eventual agresión militar», señaló el ministro de Exteriores, Bruno Rodríguez. Y en alusión a Axios sostuvo que «medios de prensa específicos le hacen el juego, promoviendo calumnias y filtrando insinuaciones del propio gobierno estadounidense». Cuba, remarcó Rodríguez, «no amenaza ni desea la guerr».ç
Ofensiva contra Raúl Castro
La versión periodística se conoce a la vez en medio de los rumores de una posible acusación judicial en Estados Unidos contra el nonagenario Raúl Castro por su responsabilidad, cuando estaba al frente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, del derribo de dos aviones en febrero de 1996 de la organización Hermanos al rescate, con sede en Miami, al entrar al espacio aéreo cubano. El episodio provocó la muerte de todos sus tripulantes y acrecentó las tensiones bilaterales cuando la isla atravesaba una crisis de proporciones conocida como «Período Especial».
El hermano del líder histórico de lo que en 1959 se conoció como la revolución cubana, Fidel Castro, no tiene desde 2018 un papel central en los asuntos de Gobierno. El apellido sigue teniendo un fuerte peso simbólico para los que todavía adhieren a los postulados del Gobierno o lo aborrecen en las redes sociales o, incluso, durante las últimas protestas derivadas de los apagones que no han cesado durante el fin de semana derivada del cero energético de EEUU. A pesar de su bajo perfil, el apellido tiene en estos momentos un protagonismo importante, propio del linaje, en las negociaciones con EEUU: se trata del nieto del anciano general, Raúl Guillermo Rodríguez Castro.
Suscríbete para seguir leyendo














