El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y el candidato a la reelección como presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, se dividirán en el cierre de campaña con actos paralelos en Almería y Málaga, respectivamente. Moreno, además, ha visitado Sevilla por la mañana, donde ha atendido a los medios, y Granada por la tarde, donde intervendrá en su penúltimo mitin.
Esta estrategia bebe de la filosofía de «peinar el territorio» con dos caravanas paralelas para cubrir más superficie y «consolidar el mensaje de cambio que se inició hace casi 8 años en Andalucía». Feijóo y Moreno seguirán así con sus agendas paralelas que solo se han cruzado en Málaga, donde el domingo pasado celebraron el mitin central de la campaña.
La participación de dirigentes nacionales ha sido muy limitada a lo largo de toda la campaña con la excepción de Feijóo y los vicesecretarios nacionales Juan Bravo y Elías Bendodo, ambos andaluces y exconsejeros de Moreno en la Junta de Andalucía.
También se ha incorporado en la recta final el portavoz nacional, Borja Sémper, tras recuperarse de un cáncer de páncreas. El vasco destaca como una de las principales caras del sector más moderado del PP, la vía que ha explotado Moreno para apelar a una gran mayoría a derecha e izquierda en estas elecciones.
Ausencia de Ayuso
Su ‘fichaje’ de última hora contrasta con la ausencia de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que sí participó en otros procesos electorales. La baronesa es uno de los perfiles más beligerantes del partido y tiene todos los focos encima por su polémico viaje a México. El PP andaluz tampoco ha tirado del expresidente Mariano Rajoy en pleno juicio de la ‘operación Kitchen’.
Con esta estrategia, los populares tratarán de amarrar el domingo una mayoría absoluta que, según sus estimaciones, puede decidirse por solo 15.000 votos. Por eso, los populares señalan al exceso de «confianza» y la «relajación» como su «verdadero adversario», ya que cada papeleta es clave para definir de qué lado cae el último escaño de cada provincia. Y es que las encuestas ponen en liza casi todos los restos.
En las filas populares cuesta disimular la euforia ante los buenos augurios, pero son conscientes de que la abstención blanda puede hacer peligrar su mayoría absoluta.
El sol volverá a reinar el litoral este fin de semana y por eso Moreno ha hecho un llamamiento a que «nadie se quede en la playa», al igual que hace cuatro años, cuando consiguió la primera mayoría absoluta del PP en Andalucía. Feijóo ha pedido también «que nadie se quede sin votar» porque «se puede arrepentir» hasta 2030. Él lo vivió en sus carnes en las generales de 2023 y ahora espera al 2027.















