Dani Parejo llegó al Villarreal con 31 años procedente del Valencia. ¿Alguien pensaba entonces que acabaría convirtiéndose en uno de los jugadores con más partidos en la historia del Submarino? Probablemente, muy pocos. Sin embargo, el mediocentro de Coslada ha desafiado al tiempo y a cualquier lógica. En sus seis temporadas de amarillo, incluso en esta última en la que ha perdido cierto peso, ha dejado una huella enorme. Ha sido el cerebro, el metrónomo y el compás que todo entrenador quiere tener en el centro del campo.
Unai Emery le sacó un rendimiento extraordinario y Parejo fue el timón del Villarreal campeón de la Europa League y semifinalista de la Champions League. Para Marcelino, que ya lo tuvo en el Valencia con el que conquistó la Copa del Rey, también ha sido una pieza importantísima en esta segunda etapa. Con el futuro en el aire y su contrato cerca de expirar, el madrileño ha dejado dos marcas de enorme mérito por su longevidad, su fútbol y, sobre todo, por una regularidad al alcance de muy pocos.
Ante el Sevilla, con 37 años y posiblemente en uno de sus últimos partidos como amarillo, Parejo volvió a agrandar su sitio en la historia del club. Alcanzó los 268 partidos oficiales con el Villarreal, superó a Jaume Costa y se situó noveno en la clasificación histórica del Submarino, solo por detrás de nombres como Arruabarrena, Gerard Moreno, Cani, Cazorla, Marcos Senna, Mario Gaspar, Bruno Soriano y Trigueros. Un registro de leyenda para un futbolista que llegó en plena madurez y que ha terminado entrando en la memoria grande del club.
Un logro al alcance de muy pocos
Pero si hay un dato que define de verdad su carrera es el de la continuidad. Parejo acumula 13 temporadas consecutivas jugando 30 o más partidos de Liga, desde la 2013/14 hasta la 2025/26. Una cifra que no alcanzaron, en serie, leyendas de la competición como Xavi, Iniesta, Sergio Busquets, Toni Kroos o Luka Modric o Toni Kroos. Sí que lo consiguió por ejemplo Leo Messi, con el Barcelona, disputó más de 30 partidos entre la 09/10 y la 20/21.
La secuencia de Parejo impresiona por sí sola: 31, 34, 33, 36, 34, 36, 35, 36, 33, 37, 33, 36 y 30 partidos de Liga. Trece cursos seguidos por encima de la barrera de los 30 encuentros. Una barbaridad para cualquier futbolista y todavía más para un centrocampista que ha vivido siempre en una zona de mucho desgaste.
La regularidad
Es también una muestra de que las lesiones le han respetado y, sobre todo, de que todos sus entrenadores han confiado en él. Desde su consolidación en el Valencia hasta su etapa en el Villarreal, Parejo ha sido casi siempre titular, casi siempre importante y casi siempre imprescindible. Incluso la pasada temporada, ya con 36 años, disputó 36 partidos de Liga. Su techo personal lo fijó en la 2022/23, cuando alcanzó los 37 encuentros.
Por eso, más que un simple número, el dato resume una carrera en una Liga tan exigente. Parejo sigue haciendo historia.














