Insultos, forcejeos, burlas y actitudes autoritarias que incluyen una deficiente gestión de los fondos. Un grupo de usuarias del centro de mayores Garbinet asegura que la situación es insostenible. Tras acudir en varias ocasiones al Ayuntamiento, llegando a remitir un burofax a la concejala del área, Begoña León, media docena de mujeres que participan activamente en este espacio de Alicante han presentado hasta tres denuncias ante la Policía Nacional por el trato que afirman recibir de su presidenta.
Según el escrito, al que ha tenido acceso INFORMACIÓN, las denunciantes alegan que la responsable del centro de mayores, elegida mediante votación de los usuarios, les ha proferido «vejaciones» y expresiones como «vete a tomar por culo» o que «deja en evidencia» a la tesorera del citado centro, delante de los demás participantes en las actividades. En esta línea, la propia responsable de las finanzas apunta que, cuando ha reclamado facturas de algunos de los gastos realizados por el centro, la presidenta rechaza dar explicaciones y que ha terminado asumiendo personalmente las labores de tesorera.
Todo ello ha derivado en un conflicto por el último viaje organizado en el centro de Garbinet: una escapada a Pedreguer. Según sostienen varias de las denunciantes, cuando la presidenta colocó el cartel del viaje en el edificio municipal, las plazas ya se encontraban agotadas. Tras recriminárselo, aseguran que ella respondió que tiene «total libertad» de inscribir a quien le «dé la gana» y que no es necesario «dar explicaciones a persona alguna». Además, manifiestan que cuando se realiza una actividad, la presidenta siempre «pide un excedente» que reserva para posibles imprevistos, pero del que «nadie tiene constancia». Del mismo modo, la tesorera denuncia la desaparición de pequeñas cantidades de la caja del centro, de la que solo tienen llave la presidenta denunciada y ella misma.
La situación, según han relatado las denunciantes a este diario, se ha agravado hasta el punto de que se han producido insultos e incluso forcejeos entre la denunciada y las personas afectadas. Además, temen que puedan producirse altercados el próximo lunes, cuando está previsto que se celebren nuevas elecciones a la junta del centro de mayores.
Sorteo de «un señor»
De las denuncias, llama especialmente la atención el conflicto originado entre la responsable del centro y varias usuarias a raíz del sorteo de «un señor». De acuerdo con uno de los testimonios aportados ante la Policía Nacional, es habitual que, cada jueves, se realicen bailes en los que, al terminar la actividad, se celebre una rifa.
En estos sorteos, cuya participación cuesta dos euros, el premio habitual suele ser una cuña de queso o una botella de vino. Sin embargo, en esta ocasión la denunciante afirma que la persona responsable de la rifa anunció un tercer premio por sorpresa y que «hizo como que cogía un papel del bombo donde estaban los números», cuando en realidad «llevaba en la mano previamente» el de la afectada.
Tras ello, y delante del resto de participantes, anunció que era la ganadora y le pidió que la acompañara, «llevándola hasta un señor que se encontraba en la sala». La responsable del sorteo comunicó que «le había tocado ese señor» y que, por lo tanto, «podía llevárselo a casa para que le lavase, barriese, fregase y le fregase a ella», algo que, de acuerdo con la denuncia, manifestó «riéndose continuamente», hasta el punto en que los presentes le advirtieron de que su actitud «ya era demasiado».
Sin respuesta del Ayuntamiento
Este grupo de usuarias incide además en que advirtieron de todo lo ocurrido el pasado mes de febrero a la concejala de Mayores, Begoña León, a través de un burofax del que no han recibido respuesta.
En dicho documento, la tesorera del centro alertaba del «continuo maltrato» que sufre por parte de la presidenta de la junta, que «ha utilizado en diversas ocasiones vocabulario grosero, ofensivo y descalificativo» en situaciones que «no venían al caso». Como consecuencia de ello, la responsable de las finanzas del centro afirma encontrarse «en un estado de ánimo alterado, sin energía ni ilusión para continuar desempeñando su cargo», en el que defiende que ha continuado «a pesar de las constantes vejaciones».
El escrito de la tesorera indica también que estas conductas «vulneran los estatutos de los centros de mayores del Ayuntamiento de Alicante», que establecen «deberes de convivencia, respeto mutuo, trato digno y correcto desempeño de las funciones por parte de los miembros de la junta». Por último, recuerda que «desde hace tiempo», viene «denunciando los hechos de forma verbal, tanto en la concejalía como a través del correo electrónico», sin que por ahora haya «recibido respuesta» ni se hayan adoptado medidas al respecto.
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