Tras cuatro temporadas cayendo en el play-off, el Sporting Atlético espera que a la quinta sea la vencida. Los rojiblancos terminaron terceros en la temporada regular y se verán las caras con el Caudal en las semifinales. Una cita a la que sus integrantes llegan con ilusión, en especial futbolistas como Enol Prendes (Laviana, 2004) que llevan toda la vida en Mareo y que esta temporada pudo debutar con el primer equipo a las órdenes de Garitano. «Ojalá pueda poner el broche final con un ascenso», ansía el centrocampista.
Un año más, al filial no le alcanzó para pelear un ascenso directo que se quedó muy lejos (24 puntos), pero Enol Prendes entiende que no es una temporada cualquiera. «Es el año que mejor fútbol se juega en el filial desde que estoy aquí» y considera que «ha sido un año bastante bueno, sobre todo en sensaciones más que en resultados». Desde hace muchas semanas, la plantilla ya «está más enfocada que nunca» en este play-off, que se le «atraganta» desde hace varias temporadas. «El año pasado nos condicionó mucho el gol que nos marcó el Lealtad en el descuento…», lamenta Prendes.
Pero el filial no va a cambiar en su esencia. «Somos chavales valientes y vamos a jugar así. A veces podemos pecar de ello, pero es lo que nos caracteriza». Enfrente estará un Caudal que lleva muchos años sin pisar la Segunda B y que terminó la temporada regular solo un punto por debajo. «Es uno de los equipos más fuertes de la categoría y tiene una de las mejores plantillas. Te la pueden liar en cualquier momento», admite Prendes, aunque el Sporting «intentará dominar y llevar el ritmo del partido», tanto en la ida (en el Hermanos Antuña) como en la vuelta en Mareo.
Y, contra la experiencia que pueda tener el Caudal, Prendes destaca la ambición rojiblanca por triunfar. «Todos tenemos mucha hambre por llegar al fútbol profesional; un ascenso te puede marcar mucho en tu carrera como futbolista», y entiende que no tienen que tener presión, pese a que también está en juego el ascenso del Sporting C. «Tenemos que salir a disfrutar y, si lo conseguimos, es difícil que un equipo nos iguale. Hay que olvidarse de lo que pueda pasar o lo que opine la gente», prosigue.
El lavianés, como el resto de sus adversarios, trata de no marcarse la etiqueta de favorito. De hecho, no ve a ninguno superior. «No pondría a nadie de favorito, sabemos que un play-off se puede decidir por un mínimo detalle y el equipo que aproveche mejor sus momentos será el que se lo lleve», establece. Eso sí, pase lo que pase, esta temporada quedará grabada en su memoria para siempre. Con Asier Garitano a los mandos, Prendes llegó a debutar con el primer equipo en Ceuta y también tuvo minutos ante el Burgos y el Mirandés (en Copa). Un sueño hecho realidad. «Jugar en El Molinón es lo que todo el mundo quiere desde pequeño. Cuando entras y lo ves lleno es lo que más ilusión te hace», confiesa.
Gestionar esa alternancia entre el primer equipo y el filial a veces puede enquistarse, sobre todo a nivel mental, pero Prendes lo trató con naturalidad. «Hay que tener claro que eres jugador del B y todo lo que te venga de más es un premio para ti», aunque admite que a veces puede ser difícil. «En tu cabeza puedes pensar que vas a ir a jugar con el primer equipo y después vas el domingo ante el Titánico (se ríe porque es el equipo de su pueblo)».
A su juicio, volver a quedarse sin ascenso no sería un fracaso, ya que lo más importante en el filial está funcionando. «Hay muchos compañeros que están en el primer equipo que ni siquiera han llegado a tocar la Segunda B. La categoría del filial da igual mientras sigan promocionando futbolistas al Sporting y este año otros compañeros como Miguel o Manu lo han conseguido. Nutrir al primer equipo es lo más importante», reflexiona. Eso no quita que la cita del próximo domingo esté marcada en rojo para lograr un objetivo que el club persigue desde hace un lustro.
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