- Servicio de Seguridad de la Casa del Rey
- Unidad de escoltas
- Detectores de uniones no lineales para contrarrestar el espionaje
- Reuniones sensibles y encuentros de alto nivel
- Entornos protocolarios y diplomáticos
- Ventajas del nuevo detector para las inspecciones
- Espionaje a Juan Carlos I en La Zarzuela
Servicio de Seguridad de la Casa del Rey
“El Servicio de Seguridad es responsable permanente de la seguridad inmediata de la Familia Real y, en su caso, de aquellos miembros de la familia y de la Casa del Rey que se determinen por el Ministerio del Interior”.
El real decreto que establece la estructura de la Casa del Rey otorga esas funciones al Servicio de Seguridad, una unidad que está integrada por miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado, principalmente guardias civiles. Actualmente lo manda el general de brigada de la Guardia Civil Miguel Herráiz.
Unidad de escoltas
De este Servicio de Seguridad depende la unidad de escoltas, que. según ha confirmado Confidencial Digital, recientemente ha reforzado el equipo para detectar dispositivos espía.
Ha adquirido lo que se conoce como detector de uniones no lineales.
Los detectores de uniones no lineales son dispositivos diseñados para localizar componentes electrónicos ocultos, incluso cuando estos se encuentran apagados o no emiten señales. Eso incluye distintos tipos de tecnologías usadas para espiar, como micrófonos ocultos, grabadoras, cámaras…
Por eso los detectores de uniones no lineales son una herramienta esencial para detectar posibles amenazas de espionaje o vigilancia no autorizada.
La unidad de escoltas de la Casa del Rey tiene como función principal garantizar la seguridad personal del monarca y su familia en todos sus desplazamientos y actos oficiales.
En esa misión de garantizar la seguridad, los escoltas tratan de detectar y neutralizar posibles amenazas mediante análisis preventivos, el patrullaje, la supervisión y la revisión estratégica del entorno.
No sólo tienen que garantizar la seguridad física del rey, y proteger a Felipe VI de posibles atentados, ataques y agresiones que pongan en peligro su integridad física. También protegen la seguridad de la información en torno al rey y en general en la casa real.
Por ello la unidad de escoltas utiliza diferentes dispositivos electrónicos, como sistemas de comunicación encriptada, detectores de señales y tecnologías de vigilancia avanzada, que refuerzan la eficacia y discreción de su labor.
Detectores de uniones no lineales para contrarrestar el espionaje
Los escoltas del Servicio de Seguridad de la Casa del Rey ya cuentan actualmente con dispositivos que cumplen las funciones del detector de uniones no lineales.
Pero no son suficientes: los equipos actuales presentan capacidades técnicas limitadas frente al avance de la tecnología de los sistemas ocultos de vigilancia.

El funcionamiento de estos dispositivos de última generación se basa en la emisión de una señal de radiofrecuencia altamente digitalizada. Al incidir la señal sobre materiales con uniones no lineales —como componentes electrónicos—, genera una respuesta armónica.
Los elementos semiconductores, como diodos, transistores o circuitos integrados, suelen reflejar una señal más fuerte en el segundo armónico, mientras que objetos metálicos deteriorados u otros materiales no electrónicos responden con mayor intensidad en el tercer armónico.
El equipo que han incorporado los escoltas de la Casa del Rey mide ambas respuestas, lo que permite al operador diferenciar con mayor precisión entre dispositivos electrónicos reales y falsas alarmas.
Los detectores de uniones no lineales más modernos suelen definir con más precisión, alcance y sensibilidad los elementos que detectan, siendo por lo tanto idóneos para el buen desempeño de la labor de seguridad y detección preventiva.
De ahí que el Servicio de Seguridad haya adquirido un detector de uniones no lineales nuevo, más moderno y avanzado, según documentos consultados por Confidencial Digital.
Reuniones sensibles y encuentros de alto nivel
¿En qué contextos se utilizará ese dispositivo?
“Dado que el rey participa habitualmente en reuniones sensibles, desplazamientos oficiales y encuentros de alto nivel, es imprescindible asegurar que los entornos en los que se desenvuelve estén libres de dispositivos que puedan comprometer la confidencialidad de las comunicaciones o poner en riesgo su integridad”, se explica en uno de los documentos.
El dispositivo permite inspeccionar habitaciones, vehículos, mobiliario y objetos con rapidez y eficacia, identificando circuitos electrónicos activos o inactivos ocultos en paredes, suelos, techos o dentro de objetos cotidianos.
Ya se ha indicado que detectores de uniones no lineales dan la señal de alarma incluso con dispositivos apagados. “Esto proporciona una ventaja significativa frente a otros métodos de detección, ya que no depende de la emisión de señales de radiofrecuencia o calor para localizar el dispositivo espía”, destacan los expertos de la Guardia Civil que solicitaron esta tecnología para la unidad de escoltas de la Casa del Rey.

Entornos protocolarios y diplomáticos
El uso de un detector de uniones no lineales permite reducir la necesidad de inspecciones intrusivas, es decir, mover o alterar elementos, por ejemplo en una sala o un despacho.
Eso es algo especialmente relevante en entornos protocolarios o diplomáticos en los que se mueve el rey para reunirse con todo tipo de autoridades y personalidad, ya que son entornos donde la discreción y el respeto al entorno son fundamentales.
El aparato en sí no es voluminoso, pesa menos de dos kilos. Tiene una pantalla y un sistema de notificación que lanza alertas visuales, acústicas (los escoltas pueden recibir la señal en un auricular) y de vibración cuando detecta componentes electrónicos.
Con este nuevo sistema, los escoltas que acompañan a Felipe VI tratarán de garantizar que en las reuniones que mantiene el rey no haya equipos espía.
Se entiende que el detector de uniones no lineales lo usarán los escoltas principalmente cuando el rey se desplaza fuera de un entorno controlado como el Palacio de la Zarzuela.
Ventajas del nuevo detector para las inspecciones
Pero lo cierto es que precisamente fue en La Zarzuela donde, hace décadas, se detectaron micrófonos ocultos.
Se ha publicado a lo largo de los años que tanto en su etapa como príncipe aún con Franco vivo, como en la Transición, incluso en los años 90, Juan Carlos I temía ser espiado: por ejemplo, que tuviera pinchados los teléfonos.
Más allá del caso de las escuchas ilegales del CESID, que se produjeron con escáneres que captaban señales del espectro radioeléctrico y encontraron la señal del móvil del rey, en algunas ocasiones se realizaron barridos en el Palacio de la Zarzuela y especialmente en el despacho del rey.
En esas inspecciones, según se ha publicado, se encontraron micrófonos ocultos.
Espionaje a Juan Carlos I en La Zarzuela
Distintos organismos han comprado en los últimos años equipos para detectar tecnología de espionaje.
El Departamento de Seguridad de la Presidencia del Gobierno, el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas y la Comisaría General de Información de la Policía Nacional han adquirido lo que se conoce como sistemas de contramedidas, capaces de detectar micrófonos ocultos en una pared, cámaras diminutivas capaces de grabar lo que sucede en el interior de un despacho, balizas de geolocalización…
Con esos sistemas se realizan barridos e inspecciones. El objetivo es comprobar que nadie ha instalado un equipo espía.
La colocación de un micrófono, una cámara u otro dispositivo capaz de extraer información de un lugar sensible es algo al alcance de un servicio de inteligencia: por eso, como medida de contrainteligencia, se realizan revisiones con equipos detectores como el que incorpora ahora la Casa del Rey.











