La crisis energética no da tregua en Cuba. La Habana experimentó en la noche del miércoles otro apagón. En las redes sociales se reportaron protestas en distintos barrios de la capital. El malestar se había expresado en la semana en medio de consignas que en otros tiempos habrían sido imposible de gritar como «corriente y comida» e, inclusive, «abajo el Gobierno«. El presidente Miguel Díaz-Canel había reconocido este mismo miércoles que «la situación del Sistema Electro energético Nacional es particularmente tensa». Y todo puede empeorar según la propia proyección del mandatario. El martes pasado, un 65% del territorio estuvo en penumbras.
Díaz-Canel le pidió al ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy que dé un paso al frente y explique a una sociedad abrumada las causas de la crisis. El funcionario no se apartó de las definiciones del propio jefe de Estado y habló de una «compleja situación» que obedece fundamentalmente al «férreo bloqueo energético» que ha impuesto por Estados Unidos. Esta asfixia que comenzó en enero es precedida por las sanciones de Washington. Pero lo que ha ocurrido a partir de la caída de Nicolás Maduro y el fin del suministro venezolano, el 3 de enero, así como el cerco energético que comenzó en enero «agudizó y tensó más» los problemas de la isla.
De la O Levy recordó que desde el mes de diciembre, y hasta hace apenas semanas, Cuba no ha recibido un solo barco con combustible y esa es la «causa principal de las largas horas de afectación». La única excepción a la regla de este cero ha sido el «donativo» de la Federación de Rusia de unas 100 000 toneladas de crudo. Eso permitió atenuar temporalmente las penurias. Sin embargo, ese petróleo se ha agotado. «Los cálculos indicaban que alcanzarían solo para parte de abril, se estiraron unos días más a inicios de mayo». Y esto coincide con días de mayor calor. » Estamos con más temperatura y solamente el sistema electro energético los parques solares fotovoltaicos están trabajando».
La salida del servicio de la unidad de Felton en la provincia de Holguín golpea con fuerza la generación en oriente. La obsolescencia de la infraestructura y la dificultad para renovarlo es atribuible por el ministro al «bloqueo» norteamericano que no ha permitido adquirir piezas de repuesto ni obtener financiamiento para la renovación del parque energético. «Hace falta repuesto, muchos recursos financieros que no tenemos, y cada vez se hace mucho más difícil poder adquirir piezas de repuesto y financiamiento para mantener esa tecnología». Otros especialistas atribuyen la crisis también a los errores de planificación estatal. «Seguiremos bloqueados, pero seguiremos resistiendo. Seguiremos encontrando soluciones, seguiremos buscando alternativas propias con nuestros recursos», dijo el ministro.
A pesar de las dificultades «podemos decir que en todos los policlínicos, los servicios básicos de salud pública tienen al menos 2 kW, que le permite la iluminación, la ventilación y los primeros equipos de primeros auxilios para poder atender a un paciente». Esa posibilidad de suministro mínimo alcanza a todas las funerarias, los hogares maternos y las llamadas «casas de los abuelos» que reciben una potencia fotovoltaica mínima que permite iluminación, ventilación y televisión.
Las palabras de Trump
«Ese dramático agravamiento tiene una única causa: el genocida bloqueo energético al que EEUU somete a nuestro país, amenazando con aranceles irracionales a cualquier nación que nos provea de combustible», había dicho también Díaz-Canel. El ministro señaló al respecto que Cuba «está abierta a comprar combustible, no nos negamos a que nadie que nos venda combustible». Las negociaciones y la búsqueda de alternativas para obtenerlo «no se ha detenido».
La nueva ola de apagones coincide con las últimas declaraciones del magnate republicano, Donald Trump, quien volvió a calificar a Cuba de «nación fallida» y prometió abocarse a ese tema «en el momento correcto. «Cuba pide ayuda, y vamos a hablar», dijo antes de viajar a China, sin dar mayores explicaciones. «Estamos dispuestos siempre al diálogo en igualdad de condiciones«, respondió Díaz-Canel. Semanas atrás, el presidente había advertido a la población sobre el peligro de intervención militar norteamericana.
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