River viaja de la pesadilla al milagro en un clásico dramático

«Que se vayan todos, que no quede ni uno solo…», el grito de bronca resonaba en el Monumental. Eran los hinchas de River descargando su ira contra el equipo de Eduardo Coudet que estaba siendo eliminado del Torneo Apertura en su propia casa por un San Lorenzo modesto, con ausencias de jugadores claves y con un hombre menos desde los 30 del primer tiempo por la expulsión de Matías Reali, que sonó exagerada. Había pasado el tiempo reglamentario. Se iba el suplementario. Se jugaba el minuto 121 y no había caso.

Se iba un partido que, con uno menos, San Lorenzo había pasado a ganar con un cabezazo de Rodrigo Auzmendi tras un gran centro de Nahuel Barrios. River había crecido con el ingreso de Juanfer Quintero, quien asistió a Marcos Acuña en el 1-1. Después, el Ciclón resistió con corazón, con los despejes de Jhohan Romaña y con las atajadas de Orlando Gill. Y llegó al alargue, donde sacó ventaja con un gol de cabeza de Fabricio López. El Monumental hervía. Se trataba de una derrota millonaria híper cruel, de esas que lastiman hasta lo más profundo. Pero…

Llegó el minuto 121. Juanfer Quintero tiró el último centro. Ningún defensor de San Lorenzo pudo despejarlo. La pelota picó y se metió. Gol de River, con el colombiano gritando e insultando a los hinchas que segundos antes reprobaban y ahora deliraban. Gol de River, 2-2 y a penaltis.

Y en esa serie dramática, de nuevo el Monumental se silenció. Porque a pesar de que San Lorenzo no contaba con lanzadores precisos ni experimentados, los jugadores de River temblaron en ese momento caliente. Orlando Gill atajó los remates de Giuliano Galoppo y Kendry Paez.

En ese contexto, los cuervos tuvieron dos oportunidades para definir la serie, pero sus ejecutantes no estuvieron a la altura y tampoco contaron con un guiño de la fortuna. Además, respondió Santiago Beltrán, el juvenil arquero millonario, quien le tapó el cuarto penal a Gregorio Rodríguez y luego Ignacio Perruzzi pateó el quinto muy alto. Después, Joaquín Freitas convirtió para River. Y todo se definió con el tiro de Mathias De Ritis que Beltrán de nuevo desvió para que la pelota pegara en el palo y cruzara por delante del arco sin traspasar la línea de gol.

Así, con Beltrán héroe en los penaltis, River se impuso en esa tanda decisiva por 4 a 3. Así viajó de la pesadilla al milagro. Así se resolvió un clásico que simbolizó el dramatismo extremo que a veces suele regalar este juego.

Se jugaron otros tres cruces de playoffs

Pasó en un domingo donde también se jugaron otros tres cruces de playoffs. Rosario Central dejó en el camino a Independiente con un 3-1. El Rojo lo ganaba con gol de Gabriel Avalos, pero Central lo dio vuelta con gritos de Angel Di María (golazo con definición de zurda contra un palo), Giovanni Cantizano y Elías Verón.

También clasificó Racing, que venció 1-0 a Estudiantes en La Plata, con un gol en el minuto 89 de Santiago Sosa, quien en un córner clavó el cabezazo de la victoria. Y en el cierre del domingo, Gimnasia La Plata dio el golpe en Liniers y superó por 1-0 al Vélez de Guillermo Barros Schelotto. Lo hizo con un penal anotado por Marcelo Torres.

De este modo, ya quedaron configurados los duelos de cuartos de final. Mañana martes jugarán Belgrano – Unión y Argentinos – Huracán. Mientras que el miércoles se enfrentarán Rosario Central – Racing y River – Gimnasia. Se vienen más emociones.



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