Los padres que mantuvieron a sus hijos aislados durante cuatro años en un chalé de la zona rural de Oviedo (Fitoria), un caso bautizado como «la casa de los horrores», han sido condenados a un total de tres años de cárcel cada uno.
El fallo recoge que ambos progenitores han sido condenados por un delito de violencia psíquica habitual en el ámbito familiar a dos años y cuatro meses de prisión cada uno. Además, se les impone la inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, la privación del derecho a la tenencia y porte de armas durante cuatro años y seis meses, y la inhabilitación especial para el ejercicio de la patria potestad, tutela, curatela, guarda y acogimiento durante tres años y cuatro meses.
La sentencia también les prohíbe aproximarse a los menores a menos de 300 metros de su domicilio, centro de estudios o cualquier otro lugar que frecuenten durante tres años y cuatro meses.
Asimismo, el tribunal los condena por un delito de abandono de familia a seis meses de prisión para cada uno, con la correspondiente inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena. En cambio, quedan absueltos de los delitos de detención ilegal por los que también estaban acusados.
En concepto de responsabilidad civil, deberán indemnizar a cada uno de los menores con 30.000 euros, más los intereses legales correspondientes. También se les impone el pago de dos quintas partes de las costas judiciales causadas, incluidas en esa misma proporción las derivadas de la acusación particular, a partes iguales.
La Fiscalía mantuvo tras el juicio intacta su acusación y consideraba que el matrimonio cometió un delito continuado de violencia psíquica habitual en el ámbito familiar y tres delitos de detención ilegal sobre sus propios hijos. Por ello solicitaba para ambos penas que superan los 25 años de prisión, además de indemnizaciones de 30.000 euros para cada uno de los menores por los daños morales sufridos.
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